El régimen de Nicolás Maduro sabe que las elecciones parlamentarias de este domingo carecen de legitimidad dentro y fuera de Venezuela, y cuando el proceso electoral finalmente culmine, se enfrentará a lo inevitable: que el mundo no reconozca sus resultados.
Las brutales amenazas y promesas incumplibles del régimen de Nicolás Maduro para que los venezolanos vayan a votar
Como las encuestas estiman que el 80% de los venezolanos no participarán de las elecciones legislativas por ser un proceso viciado, el chavismo ha emprendido una estrategia de coacción contra la población para obligarlos a acudir a las urnas
Es que la Unión Europea envió una delegación a Caracas en septiembre para intentar acordar con el régimen condiciones mínimas para el proceso. Ante la negativa de Maduro, el bloque determinó que no hay condiciones democráticas para unas elecciones en Venezuela y por lo tanto no envió una Misión de Observación Electoral. Tampoco lo hicieron la ONU ni la OEA. Además, más de 50 países del mundo solo reconocen como autoridad democrática del país a Juan Guaidó, el líder opositor que preside el Parlamento, por lo que tampoco respaldarán comicios organizados por el chavismo sin ningún tipo de transparencia.
Es que estas elecciones carecen de cualquier tipo de garantía.