El capitán Rafael Acosta Arévalo murió tras ser detenido por su supuesta implicación en un complot denunciado por el gobierno venezolano.
“Estoy conmocionada por la presunta tortura del capitán Acosta Arévalo y porque el trato al que fue sometido mientras estaba en custodia puede haber sido la causa de su muerte”, dijo Bachelet en un comunicado que difundió en su cuenta de Twitter.
El capitán fue capturado el 21 de junio a las afueras de Caracas y recluido en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Una semana después, fue trasladado a un tribunal militar al que ingresó en silla de ruedas "muy golpeado", con "muy poca capacidad motor" y dificultades para hablar, indicó a The Associated Press el activista Alonso Medina Roa, miembro del equipo de defensa del militar.