El máximo organismo electoral hizo el anuncio luego de haber finalizado el lento escrutinio especial de 2.792 actas que se había iniciado la semana pasada por supuestas inconsistencias y errores. “Tito” Asfura, candidato del Partido Nacional, se impuso en su segundo intento por la presidencia a Nasralla, del también conservador Partido Liberal, quien sacó 39,53% de los votos.
Los resultados son un duro revés para el gobernante partido de izquierda Libertad y Refundación (Libre), cuya candidata Rixi Moncada obtuvo 19,19% de respaldo, y suponen el regreso de la derecha al poder, que gobernó por última vez de la mano del presidente Juan Orlando Hernández (2014-2022).
Antes de que se pusiera en marcha el escrutinio especial el jueves pasado en medio de denuncias sobre supuesto fraude y presiones del gobierno de Trump, la distancia entre Asfura y Nasralla era de menos de un 1%.
El desenlace de las complicadas elecciones presidenciales hondureñas forman parte de un giro más amplio hacia la derecha que se está produciendo en América Latina, y tiene lugar algo más de una semana después de que Chile eligiera como presidente al ultraderechista José Antonio Kast.