El ataque del lunes por la noche contra el transporte público ocurrió en una sección occidental de Río de Janeiro, lejos de sus distritos turísticos y no hubo heridos, pero representó un fuerte desafío al gobierno.
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SUSCRIBITEEl ataque del lunes por la noche contra el transporte público ocurrió en una sección occidental de Río de Janeiro, lejos de sus distritos turísticos y no hubo heridos, pero representó un fuerte desafío al gobierno.
El gobernador del estado de Río de Janeiro, Cláudio Castro, dijo el martes tras una reunión con sus funcionarios de seguridad que la ciudad se encontraba en “alerta máxima” y que habían desplegado helicópteros y drones para reforzar la presencia de la policía en las calles.
La policía arrestó a 12 personas por el incidente, pero seis fueron liberados debido a que no había suficientes pruebas mientras continúa la investigación, dijo Castro.
Las autoridades dijeron que los autobuses incendiados fueron en represalia por la muerte a manos de la policía de un hombre identificado como Matheus Silva Resende, sobrino de un líder criminal del grupo de milicianos más grande del estado.
FUENTE: Associated Press
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