La oposición, liderada por Edmundo González y la veterana política María Corina Machado, afirma que el proceso electoral fue fraudulento y ha divulgado actas que, según ellos, prueban su victoria. Además, han instado al gobierno de Maduro a abrir un diálogo "serio" que permita una transición democrática en Venezuela.
"Estamos dispuestos a ofrecer garantías y condiciones para una negociación basada en el reconocimiento de los resultados del 28 de julio", señaló Machado en una entrevista con el diario brasileño Folha de Sao Paulo. Subrayó que la presión interna y externa podría motivar al gobierno a buscar una solución negociada ante la creciente insostenibilidad de la situación.
Por su parte, Maduro, quien fue declarado ganador por un Tribunal Supremo alineado con el oficialismo, acusa a la oposición de intentar un golpe de Estado al cuestionar los resultados y difundir actas de votación en las que González aparece como vencedor.
Analistas como Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello, consideran que el gobierno podría sentirse presionado a negociar si percibe que el actual estado de cosas no es sostenible. Sin embargo, otros expertos no tienen muchas expectativas de que se logre un proceso de diálogo, independientemente de los mediadores.
Maduro ha recibido respaldo de países como Rusia, China, Nicaragua e Irán, aunque varios de sus antiguos aliados en la región, entre ellos Colombia, México y Brasil, han pedido al gobierno presentar las pruebas del triunfo.
Gran parte de la dirigencia opositora se encuentra arrestada o en la clandestinidad, en medio de un clima de miedo generalizado en distintos sectores de la sociedad venezolana.
FUENTE: www.vozdeamerica.com