Alguna vez dijo que la bandera de la Confederación —los estados sureños esclavistas que se separaron de la Unión— era un símbolo patrimonial e hizo caso omiso a los llamados a retirarla de los terrenos de la gobernación. Después de una masacre racista en Charleston, Haley la hizo retirar.
Cuando Donald Trump era aspirante a la candidatura presidencial en 2016, ella se opuso, pero luego aceptó el puesto de embajadora a las Naciones Unidas. Ahora, Haley le disputa la candidatura republicana para 2024 y lo califica de agente del caos.
Durante casi 20 años, Haley ha buscado la manera de ubicarse en un Partido Republicano que vira a la derecha, tratando de ganarse tanto al centro tradicional de poder partidario como a la base ultraderechista que provocó el surgimiento de Trump. Se la ve como una unificadora pragmática o bien como una veleta que gira a favor del viento, y sus virajes políticos han sido el flanco más atacado por sus adversarios.
“Tal vez puede ser un poco camaleónica”, dijo el exlegislador estatal republicano Doug Brannon. “La gobernadora y yo no teníamos una buena relación, pero eso no significa que no sea una política brillante”.
“A todos los que dicen que soy una moderada, le pregunto a cualquiera, a Trump o a los periodistas de (el noticiero) Fox que dicen que no soy conservadora: digan una sola cuestión en la que no tomé una posición conservadora”, dijo el viernes en Nueva Hampshire.
Leyó una letanía de medidas que sancionó como gobernadora: reducir impuestos, aprobar requisitos más estrictos para poder votar, reformar las pensiones de empleados públicos, entre otras. “La diferencia está en quién decide quién es conservador y quién es moderado”, dijo.
Rob Godfrey, que fue empleado de su gobernación, dijo que “ella nunca ha sido una candidata rabiosa o una gobernadora rabiosa”, pero sí disfruta de “usar el megáfono”.
“Se enorgullece de estar dispuesta a regañar a quien cree que no sirve bien a sus votantes”, dijo Godfrey. Insistió que a su antigua jefa no le interesa la posición o la ideología tanto como obtener el mejor resultado posible de la “buena gobernanza”.
“Ese enfoque molesta a algunos”, dijo Godfrey. “Siempre ha sido así”.
Haley, de 52 años, obtuvo su primer cargo electivo, como legisladora estatal, hace 20 años al vencer a un veterano legislador en la primaria. Hija de inmigrantes indios, una vez dijo al New York Times que Hillary Clinton, la candidata presidencial demócrata de 2016, fue quien la inspiró a entrar en política.
FUENTE: Associated Press