Se tiene previsto que los pilotos ucranianos lleguen a partir de octubre a la Base Morris de la Guardia Aérea Nacional en Tucson, Arizona. En estos momentos, los pilotos están siendo evaluados en su dominio del inglés y, dependiendo de su capacidad y experiencia previa en el manejo de aviones de combate, podrían completar el adiestramiento en Estados Unidos en menos de tres meses, dijo el teniente general Michael Loh, director de la Guardia Aérea Nacional, durante la convención anual de la Asociación de la Fuerza Aérea en National Harbor, Maryland.
“Vendrán en cuanto reciban luz verde y empezarán de inmediato su entrenamiento”, declaró Loh.
Para cumplir con el corto plazo, es posible que Tucson realice cambios en sus otros compromisos de entrenamiento de pilotos internacionales para darle prioridad a Ucrania, comentó.
“Es una prioridad nacional”, subrayó.
El gobierno de Ucrania ha solicitado aviones de combate a Occidente desde los primeros días de la guerra. Durante el primer año y medio del conflicto, Estados Unidos y demás socios se enfocaron en proporcionar otros sistemas de armamento debido al costo de las aeronaves, las preocupaciones de provocar todavía más a Rusia, la cantidad de sistemas antiaéreos que Rusia tenía cubriendo el espacio aéreo ucraniano y la dificultad para darle mantenimiento a los aviones.
Desde entonces, la guerra se ha vuelto una cruenta lucha de avance lento con tácticas en el terreno y una guerra de trincheras similar a la Primera Guerra Mundial, y para esto, la capacidad de los F-16 para anular las defensas aéreas del enemigo y llevar a cabo ataques a baja altitud podría ser de utilidad para Ucrania, indicó Loh. Además, a diferencia de otros sistemas que se le han prometido a Ucrania, los F-16 se siguen fabricando y, debido a que son de uso común entre varios de los socios internacionales, aún hay refacciones suficientes.
FUENTE: Associated Press