Según esa información, funcionarios estadounidenses consideraban posible un colapso del Gobierno cubano durante el verano y habían revisado planes de respuesta ante escenarios de inestabilidad.
El informe describía una estrategia de presión económica gradual, encabezada por Washington y con fuerte protagonismo del secretario de Estado Marco Rubio.
Apagón nacional en medio de la advertencia
El comentario de Caputo coincidió con una de las jornadas más críticas para Cuba.
La Unión Eléctrica confirmó una desconexión total del SEN con un breve comunicado en el que aseguró que las causas estaban bajo investigación.
El apagón dejó a millones de cubanos sin electricidad y obligó a activar protocolos de recuperación mediante microsistemas para proteger hospitales, servicios de agua, comunicaciones e instalaciones esenciales.
La recuperación avanzó lentamente, con generación parcial en algunas zonas y sin un plazo claro de restablecimiento total.
Un sistema eléctrico al borde del colapso
Antes de la desconexión, Cuba ya enfrentaba un déficit superior a los 2.200 megavatios.
La disponibilidad rondaba apenas los 1.000 MW, frente a una demanda estimada de más de 3.000 MW.
La situación se agravaba por termoeléctricas fuera de servicio, generación distribuida paralizada por falta de combustible y una red envejecida que opera sin margen real de estabilidad.
El nuevo apagón nacional confirmó la fragilidad extrema del sistema.
El apagón que llegó tras meses de déficit extremo
La crisis no comenzó este lunes.
Cuba acumula meses de apagones prolongados, cortes de más de 20 y 30 horas en varias provincias y zonas donde la electricidad ha faltado durante días consecutivos.
El colapso del SEN llegó después de una secuencia de déficits récord, falta de combustible, averías termoeléctricas y caída de la generación disponible.
En algunos barrios de La Habana y provincias como Matanzas, los apagones ya habían desatado cacerolazos y protestas antes de la desconexión nacional.
AP atribuye el apagón a combustible agotado y red envejecida
Associated Press reportó que el apagón masivo golpeó a Cuba mientras las reservas de combustible se reducen y la red eléctrica continúa deteriorándose.
El informe señaló que la falta de combustible, el envejecimiento de la infraestructura y la crisis económica han convertido los apagones en una realidad cotidiana para casi 10 millones de habitantes.
El apagón nacional, según ese contexto, no tomó por sorpresa a una población que ya venía padeciendo cortes de hasta 30 horas.
Reuters: lenta recuperación y servicios vitales priorizados
Reuters informó que Cuba comenzó a recuperar electricidad lentamente después del colapso.
La prioridad inicial fue alimentar hospitales, centros de producción de alimentos y servicios vitales.
En La Habana, durante las primeras horas posteriores al apagón, la generación disponible cubría apenas una fracción mínima de la demanda de la capital.
La imagen era clara: un país intentando levantar su sistema eléctrico desde cero, con muy poca generación y sin reservas suficientes.
Caputo y la presión de Washington sobre La Habana
En mayo, Caputo explicó que la estrategia de la administración Trump hacia Cuba incluía aumentar la presión económica sobre el régimen.
En entrevistas y reportes, el periodista señaló que las restricciones al suministro de combustible formaban parte de esa política.
La administración Trump ha defendido esas medidas como un mecanismo para debilitar a la cúpula gobernante y forzar cambios políticos.
La Habana, en cambio, acusa a Washington de provocar una asfixia energética destinada a generar caos social.
Marco Rubio: Cuba como “Estado fallido”
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha endurecido el lenguaje contra La Habana y ha descrito a Cuba como un “Estado fallido” a 90 millas de las costas estadounidenses.
Rubio ha liderado nuevas sanciones contra entidades vinculadas al aparato económico-militar del régimen, especialmente estructuras asociadas a GAESA.
Para Washington, la presión busca cortar recursos a la élite cubana.
Para el régimen, se trata de una campaña de estrangulamiento económico.
Trump y la frase sobre Cuba: “se está desmoronando”
El presidente Donald Trump también ha sugerido que no considera necesaria una intervención militar en Cuba porque, según su visión, la isla “se está desmoronando”.
Esa frase encaja con la lectura de sectores de Washington que ven el deterioro energético, la falta de combustible, la caída económica y las protestas como señales de debilitamiento estructural del régimen.
El apagón nacional reactivó esa interpretación.
Díaz-Canel culpa al “bloqueo energético”
Miguel Díaz-Canel volvió a atribuir la crisis a las sanciones de Estados Unidos.
El gobernante cubano acusó a Washington de intentar inducir un estallido social mediante una estrategia de asfixia energética.
También elogió a los trabajadores de la Unión Eléctrica y aseguró que el Gobierno activó protocolos para recuperar el sistema.
Pero sus explicaciones no han calmado el malestar de una población agotada por apagones, calor, pérdida de alimentos, falta de agua y ausencia de respuestas claras.
Embajada de EE.UU. emite alerta de seguridad
Tras el colapso del SEN, la Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos.
La sede diplomática recomendó evitar concentraciones, mantenerse informados, conservar reservas de agua, alimentos y combustible, y prepararse para interrupciones prolongadas de servicios.
La advertencia reflejó la preocupación de Washington por el impacto social del apagón y por posibles protestas en medio de la crisis.
Del apagón técnico al riesgo político
El apagón masivo no es solo una falla eléctrica.
En el contexto actual, cada desconexión nacional tiene consecuencias políticas.
Los apagones prolongados afectan el acceso al agua, la conservación de alimentos, la atención médica, las comunicaciones, el transporte y la vida cotidiana.
Cuando esos problemas se acumulan, el reclamo por electricidad puede convertirse en protesta contra el sistema.
Eso es precisamente lo que Washington observa y lo que La Habana intenta contener.
Cuba en el punto que Axios había advertido
La publicación de Marc Caputo no afirma que el colapso político de Cuba ya haya ocurrido.
Pero sí subraya que el escenario descrito por Axios en mayo coincide ahora con un momento de extrema vulnerabilidad en la isla.
Cuba enfrenta apagones nacionales, falta de combustible, sanciones, crisis económica, protestas barriales y un sistema eléctrico incapaz de sostener la demanda básica.
El apagón masivo del lunes no confirma por sí solo un colapso del régimen, pero sí refuerza la percepción de que Cuba atraviesa uno de los momentos más frágiles de las últimas décadas.