La joven educadora Solennis Furones Montero y sus tres hijos menores de edad de tres, cinco y once años viven en una vivienda que fue declara inhabitable por el arquitecto de la comunidad, en Baracoa.
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SUSCRIBITELa joven educadora Solennis Furones Montero y sus tres hijos menores de edad de tres, cinco y once años viven en una vivienda que fue declara inhabitable por el arquitecto de la comunidad, en Baracoa.
“Cuando pasó el ciclón Matthew se cayó el techo de mi casa. Yo tenía un techo de fibro y querían darme uno de teja negra”, explica Furones Montero, quien finalmente consiguió que las autoridades repusieran el techo de su vivienda.
En ese tiempo las autoridades también prometieron entregarle los materiales para construir un muro e impedir que las aguas albañales de una zanja inmediata a su casa penetraran en el interior de la vivienda. Sin embargo, hasta hoy sigue esperando.
“También se me cayeron las vigas principales y se me derrumbó el piso. Fui a Vivienda y al Gobierno, planteé mi problema y la directora de Vivienda me dijo que decir que podía hacer algo por mí ahora era engañarme”, lamenta.
Pese a la condición de salud de sus hijos (dos son asmáticos y otro presenta secuelas derivadas de la COVID-19) tampoco ha recibido atención de Salud Pública.
“Aquí en Baracoa los jefes no vienen a visitarte. Como ellos viven bien, ¿qué les importan lo demás? Fíjate si viven bien que sus corrales de criar los puercos están mejores que mi casa”, lamenta.
Furones Montero insiste en que las autoridades no le han brindado “ninguna ayuda”. “En mi trabajo sabían que mi casa se derrumbó y que el piso se me hundió y no vino a visitarme nadie. Nadie me dio apoyo ni nada cuando a mí se me derrumbó el piso, que tuve que levantar con dos bloques hasta que Dios permita o hasta que las gentes del Gobierno se acuerden de que yo existo”.
Pese a que el dictamen técnico elaborado por el arquitecto de la comunidad indica que su casa es inhabitable, Furones Montero sigue esperando a que las autoridades competentes le extiendan la mano. “Yo no puedo estar aquí, tienen que buscarme un local donde estar hasta que construyan mi casa. Si ellos que son el Gobierno y el Partido y lo tienen todo no me lo buscan a mí de dónde lo voy a sacar yo que no tengo ni un peso”.
Por último, la entrevistada aseguro que vive en “una situación muy grave”. “Nadie me presta ayuda ni me da atención. He ido a Vivienda y al Gobierno miles de veces y me siento decepcionada”, termina.
cubanet.org
FUENTE: cubanet.org
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