Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEMédicos y científicos de Estados Unidos creen que armas que funcionan con microondas pudieron causar los síntomas y dolencias que, desde finales de 2016, afectaron a más de una veintena de diplomáticos estadounidenses y familiares en Cuba.
Así lo revela un artículo publicado este sábado por el diario The New York Times.
El director del Centro de Lesiones y Reparaciones del Cerebro de la Universidad de Pennsylvania, Douglas H. Smith, comentó en una reciente entrevista que los microondas eran los principales sospechosos y que el equipo está cada vez más seguro que los diplomáticos sufrieron una lesión cerebral.
Ejemplo de como pudo haber sonado el ataque acústico
De acuerdo con el medio neoyorquino, un creciente número de analistas citan un fenómeno conocido como el Efecto Frey, que lleva el nombre de Allan H. Frey, un científico estadounidense que hace décadas descubrió que las microondas pueden engañar al cerebro para que perciba lo que parecen ser sonidos comunes.
Frey, quien viajó mucho, se desempeña como contratista y es asesor de varias agencias federales, especuló que los cubanos que se aliaron con Rusia desde hace tiempo y podrían haber lanzado ese ataque con microondas para socavar los vínculos que se están desarrollando entre Cuba y Estados Unidos.
"Ésa es una posibilidad, ya que en las dictaduras, usualmente hay facciones que no quieren ir en contra de la política general si eso satisface sus necesidades. Yo creo que es una explicación perfectamente viable", mencionó Frey.
Rusia, China y muchos países europeos tienen opciones para elaborar armas básicas con microondas que pueden debilitar, hacer ruido o hasta matar. Sólo las agencias de inteligencia saben cuáles países poseen actualmente ese tipo de armas poco conocidas.
El arma básica se parece a un plato de satélite y en teoría, se puede llevar en la mano o montar en un auto, bote o helicóptero y funcionan en distancias relativamente cortas. Las más poderosas podrían disparar rayos a lo largo de varios campos de fútbol o en varias millas.
Los diplomáticos y sus familias reportaron que había sonidos en sus casas o habitaciones de los hoteles, que eran tan intensos que podían dejarlos incapacitados.
Los síntomas a largo plazo incluyen náusea, intensos dolores de cabeza, fatiga, mareos, problemas para dormir y pérdida auditiva.
Foto tomada del New York Times.
FUENTE: www.ameliarueda.com
Suscribite a nuestro Newsletter