La cerveza cubana Parranda, cuya fábrica se encuentran en el Mariel gracias al capital extranjero de Swinkels Brewers Spain Bavaria, comenzó a venderse en tiendas de Moneda Libremente Convertible (MLC) de La Habana, como el famoso mercado de 3ra y 70.
La bebida, que se distingue por ser la única en el país que se vende en pomos plásticos, tiene un costo de 1.20 dólares (casi 250 pesos cubanos, CUP, según el tipo de cambio en el mercado informal) en el formato de 500 ml, y sube a 2.95 dólares (610 CUP) por la botella de un litro y medio.
El precio es, a todas luces, inalcanzable para un cubano que tiene como fuente de ingreso un salario estatal.
En Cuba el salario medio es poco más de 4 mil pesos y el mínimo está ubicado en 2.100 CUP. Para los jubilados que después de una vida de trabajo quieran tomarse una cerveza hecha en Cuba, la situación es peor, pues la pensión mínima es de 1.528 CUP.
Cuando se compra por caja de 24 unidades, cada lata puede costar hasta 120 CUP.