Desde hace meses, carniceros del barrio habanero del Vedado reportan faltantes en el envío del pollo, uno de los pocos productos que reciben los cubanos por la libreta de racionamiento. Los empleados alegan que las cajas en que se envasan los pollos traen demasiado hielo, lo cual hace mermar el peso real del producto. Asimismo, las unidades donde se despachan los pollos tienen problemas de refrigeración, por lo que supuestamente se echan a perder antes de ser repartidos a la población.
