El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, reconoció que el país no dispone de suficiente combustible y advirtió que tampoco contará con carburantes a corto plazo.
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SUSCRIBITELa crisis de combustible en Cuba se agrava. Vicente de la O Levy advierte que no habrá carburantes a corto plazo, mientras Holguín enfrenta apagones prolongados
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, reconoció que el país no dispone de suficiente combustible y advirtió que tampoco contará con carburantes a corto plazo.
La declaración confirma las dificultades que enfrenta el sistema energético de la isla, donde los apagones prolongados, las centrales paralizadas y la escasez de diésel y fuel oil afectan tanto la generación eléctrica como el transporte y otras actividades económicas.
La advertencia fue realizada durante una visita de trabajo a la provincia de Holguín, donde el funcionario se reunió con ingenieros, trabajadores y directivos del sector energético para analizar alternativas ante la falta de suministros.
Según informó la Agencia Cubana de Noticias (ACN), De la O Levy sostuvo que la escasez de combustible no puede convertirse en una justificación para detener la búsqueda de soluciones locales.
La declaración de Vicente de la O Levy representa una advertencia sobre las dificultades que continuará enfrentando el sistema energético cubano.
Durante el encuentro en Holguín, el funcionario reconoció que el país no dispone de los carburantes necesarios y que esa situación persistirá en el futuro inmediato.
Pese a ello, pidió a los responsables del sector eléctrico impulsar transformaciones para mantener operativos los servicios.
La reunión contó con la participación del primer secretario del Partido Comunista en Holguín, Joel Queipo Ruiz, y del gobernador provincial, Manuel Hernández Aguilera.
El ministro insistió en la necesidad de desarrollar capacidades locales para reparar equipos y reducir la dependencia de suministros externos.
Entre las propuestas planteadas figuró la creación de talleres mediante acuerdos entre empresas estatales y privadas.
La estrategia busca aprovechar recursos disponibles dentro del territorio, aunque las autoridades no precisaron cuánto tiempo ni qué inversiones serían necesarias para implementar esas soluciones.
La visita ministerial se produjo en medio de una situación especialmente difícil para los habitantes de Holguín.
El pasado 17 de octubre, la Empresa Eléctrica provincial anunció la suspensión de la rotación habitual de circuitos debido a la compleja situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
La medida significó que el esquema ordinario de distribución de los apagones dejó de aplicarse temporalmente.
Según la información divulgada, se establecieron excepciones para los circuitos 1, 2, 19, 20 y 21, relacionados con el abastecimiento eléctrico del Expreso del Hospital Lenin.
La suspensión de la rotación generó preocupación entre los residentes, debido a la posibilidad de permanecer períodos prolongados sin electricidad.
Las autoridades atribuyeron la medida a la falta de disponibilidad de generación a nivel nacional.
La crisis energética provincial no comenzó en octubre.
En julio de 2026, Holguín contaba con aproximadamente 70 megavatios (MW) disponibles frente a una demanda máxima estimada de 240 MW.
Esto representaba menos del 30% de la electricidad necesaria para cubrir el consumo provincial en ese momento.
La diferencia entre generación disponible y demanda obligaba a mantener restricciones en el servicio.
El director general de la Empresa Eléctrica de Holguín, Ruber Reynaldo González, explicó durante el encuentro que las acciones del sector buscan reducir los períodos de afectación.
Sin embargo, no ofreció fechas concretas para alcanzar una mejoría sostenida.
La recuperación depende de factores como la disponibilidad de combustible, el estado técnico de las unidades y las condiciones generales del sistema nacional.
Uno de los datos más reveladores de la reunión fue la situación de los grupos electrógenos utilizados para la generación distribuida.
Iskander Concepción Martínez, responsable de la Unidad Empresarial de Base Holguín de la Empresa de Grupos Electrógenos y Servicios Eléctricos, explicó que algunos emplazamientos llevan entre dos y tres años sin producir electricidad.
La causa principal señalada fue la falta de combustible.
Aunque las instalaciones permanecen bajo medidas de conservación, no pueden aportar energía al sistema mientras continúen las dificultades de abastecimiento.
Ante ese escenario, el directivo planteó concentrar los equipos disponibles en un menor número de instalaciones.
La propuesta permitiría simplificar la logística del suministro de combustible y mejorar la eficiencia de la generación distribuida.
No obstante, el encuentro no dejó un calendario público para ejecutar esa reorganización.
Frente a la escasez de carburantes, el ministro llamó a diversificar las fuentes de generación eléctrica en Holguín.
De la O Levy señaló que la provincia dispone de posibilidades para aprovechar recursos renovables más allá de los parques solares.
Entre las alternativas mencionó la energía hidroeléctrica, los aerogeneradores y la biomasa.
La propuesta busca utilizar diferentes fuentes disponibles en el territorio para reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Sin embargo, la incorporación de estas tecnologías requiere inversiones, equipos, mantenimiento y condiciones técnicas adecuadas.
Además, algunas fuentes renovables dependen de factores naturales que pueden limitar su producción en determinados períodos.
La expansión de estas alternativas tampoco garantiza por sí sola una sustitución inmediata de toda la generación termoeléctrica.
Durante el recorrido por Moa, también en Holguín, las autoridades abordaron las dificultades relacionadas con el suministro de hidrocarburos.
Dania Agudín, directora de Petróleo y Gas del Ministerio de Energía y Minas, destacó la importancia de incrementar la producción nacional de crudo.
La funcionaria señaló que las importaciones de combustible han descendido a niveles mínimos, situación que atribuyó a las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos.
La administración de Donald Trump ha endurecido durante 2026 las sanciones contra determinadas entidades y actividades vinculadas al sector energético cubano.
Washington sostiene que esas medidas buscan limitar los recursos de instituciones estatales sancionadas y responder a preocupaciones de seguridad nacional.
Por su parte, el Gobierno cubano considera que las restricciones agravan el abastecimiento energético y afectan a la población.
A estas dificultades se suman el deterioro de las instalaciones de generación y la limitada capacidad financiera del país para adquirir combustibles en el exterior.
La advertencia de octubre tiene antecedentes en declaraciones realizadas por el propio ministro.
En mayo de 2026, De la O Levy reconoció que Cuba no contaba con reservas suficientes de diésel ni fuel oil destinadas a la generación eléctrica.
Estos combustibles son utilizados en motores y otras instalaciones que complementan la producción de las centrales termoeléctricas.
La escasez limita la capacidad de respuesta del sistema cuando una unidad importante sale de servicio por avería o mantenimiento.
El problema se agravó después de la interrupción de los envíos venezolanos a finales de 2025 y la fuerte reducción de los suministros mexicanos a comienzos de 2026, según los antecedentes publicados.
La falta de carburantes afecta tanto la generación distribuida como otras actividades esenciales que dependen de combustibles importados.
La crisis energética no se limita a los apagones.
El transporte público cubano también enfrenta restricciones extraordinarias.
El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció en una entrevista con Reuters que los viajes interprovinciales en ómnibus desde La Habana se redujeron drásticamente.
Según las cifras divulgadas, en 2025 se realizaban aproximadamente 419 viajes diarios, mientras que en 2026 la cantidad descendió a apenas 11.
Esto representa una reducción cercana al 97,4%.
El desplome evidencia las dificultades para mantener las conexiones terrestres entre la capital y otras provincias.
La escasez de combustible, las limitaciones de mantenimiento y la disponibilidad de vehículos condicionan el funcionamiento del transporte.
Para miles de cubanos, la reducción de viajes significa mayores obstáculos para desplazarse por motivos familiares, laborales o médicos.
Durante su recorrido por Holguín, el ministro también abordó los problemas de seguridad relacionados con la infraestructura energética.
De la O Levy llamó a intensificar las acciones contra los robos en parques solares y otros delitos que afectan al sistema eléctrico.
La sustracción de equipos y materiales puede provocar interrupciones adicionales y elevar los costos de reparación.
El funcionario pidió fortalecer la protección de las instalaciones y aprovechar los recursos disponibles para mantener su funcionamiento.
En Moa, también instó a impulsar actividades de extracción de oro mediante métodos que consideró menos complejos, pero efectivos, con el objetivo declarado de reducir la minería ilegal.
Estas propuestas fueron presentadas como parte de las transformaciones económicas y productivas que las autoridades buscan desarrollar en la provincia.
La principal incertidumbre para la población continúa siendo cuándo se recuperará un suministro eléctrico más estable.
Durante su visita, el ministro no anunció nuevos cargamentos de combustible ni precisó cuándo podrían incorporarse equipos adicionales a la generación.
Las autoridades provinciales tampoco presentaron un cronograma para restablecer la rotación habitual de circuitos.
Las propuestas anunciadas se concentran en mejorar la organización, reparar equipos, aprovechar recursos locales y desarrollar fuentes renovables.
Sin embargo, estas medidas requieren tiempo y no resuelven de inmediato la falta de carburantes.
Mientras persista la escasez, la disponibilidad de generación continuará condicionada por el combustible existente y el estado técnico de las instalaciones.
Las declaraciones de Vicente de la O Levy muestran que las autoridades no esperan una recuperación inmediata del abastecimiento energético.
La falta de combustible afecta la generación eléctrica, el transporte y el funcionamiento de distintas actividades productivas.
En Holguín, algunos grupos electrógenos llevan años sin producir electricidad, mientras la provincia enfrenta restricciones prolongadas en el servicio.
El Gobierno apuesta por reparaciones locales, reorganización de equipos y fuentes renovables como alternativas para enfrentar la situación.
Sin embargo, el propio ministro reconoce que Cuba no contará con carburantes suficientes a corto plazo, una advertencia que mantiene abiertas las dudas sobre la duración de los apagones y la recuperación de los servicios esenciales.
Por ahora, no se ha anunciado una fecha para normalizar el suministro de combustible ni para restablecer de manera estable la generación eléctrica.
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