La Erol Bey abandona Cuba: solo queda una patana turca en La Habana
Con la salida de la Erol Bey, la Belgin Sultán queda como la única central flotante turca que permanece en la capital.
En abril de 2026, el Ministerio de Energía y Minas había informado que ambas embarcaciones sumaban una capacidad instalada de 124 MW.
La retirada de la Erol Bey reduce esa capacidad nominal a aproximadamente 61 MW.
Reducción de capacidad instalada de las patanas turcas
La reducción ocurre cuando el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) enfrenta dificultades para cubrir la demanda del país.
Sin embargo, la potencia nominal de una central no equivale necesariamente a la electricidad que estaba produciendo en el momento de su retirada.
Cuba enfrenta un déficit de 1.922 MW mientras pierde capacidad eléctrica
La salida de la patana coincidió con otra jornada de importantes afectaciones al suministro eléctrico.
Para el lunes 2 de noviembre, la Unión Eléctrica (UNE) pronosticó una afectación de 1.922 MW durante el horario de máxima demanda nocturna.
Según el reporte, la disponibilidad estimada era de 958 MW frente a una demanda de aproximadamente 2.850 MW.
Situación eléctrica prevista para el 2 de noviembre
Estas cifras muestran que la electricidad disponible representaba aproximadamente un tercio de la demanda estimada para el período.
El déficit obliga a realizar cortes del servicio en distintas provincias, con interrupciones que pueden prolongarse durante gran parte del día.
En algunas localidades se han denunciado apagones consecutivos que superan las 48 y 72 horas.
De ocho patanas turcas a una sola: cómo disminuyó la flota de Karpowership en Cuba
La presencia de centrales flotantes turcas comenzó en 2019, cuando Karpowership estableció un acuerdo para suministrar electricidad mediante embarcaciones generadoras.
El contrato inicial contemplaba tres unidades.
Con el paso de los años, la flota se amplió hasta alcanzar ocho embarcaciones, con una capacidad conjunta superior a 400 MW, según los datos históricos citados.
Estas centrales operaron principalmente en las bahías de La Habana y Mariel.
Sin embargo, su presencia comenzó a reducirse progresivamente debido a dificultades comerciales, financieras y de suministro de combustible.
Evolución de la presencia de patanas turcas en Cuba
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2019: Karpowership inicia operaciones con un acuerdo que contempla tres unidades.
Etapa de máxima presencia: la flota llega a ocho embarcaciones, con más de 400 MW de capacidad conjunta.
Agosto de 2025: la Suheyla Sultan, de 240 MW, abandona La Habana.
Septiembre de 2025: el Gobierno reconoce dificultades para financiar más de dos patanas.
2 de noviembre de 2026: sale la Erol Bey y queda únicamente la Belgin Sultán.
La reducción de la flota disminuye las alternativas de generación disponibles para el país en un contexto de dificultades estructurales de sus centrales termoeléctricas.
¿Por qué se fue la patana Erol Bey? El Gobierno cubano no ha explicado las causas
Uno de los principales interrogantes es qué motivó la salida de la embarcación.
Hasta el cierre de la información proporcionada, las autoridades cubanas no habían publicado una explicación oficial sobre las razones de su retirada.
El historial de dificultades financieras relacionadas con las centrales flotantes ha generado interrogantes sobre la capacidad del país para mantener los contratos.
En septiembre de 2025, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que Cuba solo había podido financiar la permanencia de dos patanas.
El funcionario señaló entonces que la falta de recursos financieros constituía uno de los principales obstáculos para mantener las operaciones.
En diciembre de 2024, también había advertido que las embarcaciones podrían abandonar el país si no se cumplían las obligaciones de pago.
No obstante, la existencia de problemas financieros anteriores no demuestra que la Erol Bey haya salido específicamente por impagos.
La causa de esta retirada sigue pendiente de confirmación oficial.
La salida de la Suheyla Sultan en 2025 anticipó la reducción de las centrales flotantes
La retirada de la Erol Bey tiene como antecedente importante la salida de la Suheyla Sultan en agosto de 2025.
Aquella embarcación contaba con una capacidad instalada de aproximadamente 240 MW y había desempeñado un papel relevante en el suministro eléctrico cubano.
Su marcha fue atribuida oficialmente a razones comerciales.
Sin embargo, fuentes relacionadas con el proceso mencionaron entonces posibles dificultades de pago por parte del Gobierno cubano.
La salida de esa unidad representó una reducción considerable de la capacidad nominal contratada mediante centrales flotantes.
Desde entonces, la presencia de Karpowership en Cuba se ha limitado a un número cada vez menor de embarcaciones.
La falta de combustible también redujo la generación de la Erol Bey
La disponibilidad de combustible constituye otro factor fundamental para comprender el funcionamiento de estas centrales.
La Erol Bey había logrado reincorporarse temporalmente a la generación en abril de 2026, después de la llegada del petrolero ruso Anatoli Kolodkin.
La embarcación transportó aproximadamente 740.000 barriles de crudo, según los reportes citados.
Sin embargo, la generación de la patana no pudo mantenerse de manera estable durante un período prolongado debido a las dificultades para garantizar el suministro de combustible.
Este antecedente es relevante porque demuestra que la disponibilidad física de una central no garantiza su funcionamiento continuo.
Para generar electricidad, las patanas necesitan combustible, mantenimiento y condiciones técnicas adecuadas.
Termoeléctricas averiadas y limitaciones de generación agravan los apagones en Cuba
La retirada de la Erol Bey ocurre cuando las centrales termoeléctricas terrestres también enfrentan importantes dificultades.
El reporte señala que varias unidades permanecían fuera de servicio en Santa Cruz, Felton y Renté.
A estas averías se sumaban limitaciones de generación térmica que alcanzaban aproximadamente 607 MW.
Gran parte de las centrales convencionales del país fueron construidas durante las décadas de 1960 y 1970, por lo que presentan problemas relacionados con el envejecimiento de sus instalaciones.
La falta de mantenimiento capital, piezas de repuesto y recursos financieros complica su recuperación.
La combinación de estas dificultades reduce la capacidad de respuesta del sistema ante la salida de una unidad generadora.
Cienfuegos registra apagones de hasta 89 horas y Cuba acumula ocho colapsos eléctricos en 2026
Las consecuencias de la crisis energética se reflejan en los reportes de interrupciones prolongadas del servicio.
En octubre, la Empresa Eléctrica de Cienfuegos reconoció la existencia de circuitos que habían acumulado entre 70 y 89 horas consecutivas sin electricidad.
Por otra parte, el 30 de octubre se registró una afectación máxima de 2.039 MW, según los datos citados.
El país también ha acumulado ocho colapsos nacionales del sistema eléctrico durante 2026, de acuerdo con los reportes recogidos en la información original.
Estos episodios se producen en medio de dificultades de generación, transmisión y suministro de combustible.
¿Cómo compensará Cuba la salida de otra central flotante?
La retirada de la Erol Bey plantea nuevas preguntas sobre la capacidad del Gobierno cubano para compensar la reducción de potencia instalada.
La única patana turca que permanece en La Habana, la Belgin Sultán, cuenta con una capacidad nominal estimada de 61 MW.
Sin embargo, su aporte real dependerá de las condiciones técnicas y del combustible disponible.
El Gobierno cubano no había anunciado, al cierre del reporte, una estrategia específica para sustituir los 63 MW nominales de la embarcación retirada.
La salida de la Erol Bey representa un nuevo retroceso en la disponibilidad de infraestructura de generación eléctrica contratada por Cuba, en un momento en que el país continúa enfrentando apagones prolongados y un déficit energético que supera ampliamente la capacidad de respuesta de sus instalaciones.