LA HABANA. — En una nueva señal del agravamiento de la crisis energética, el Gobierno cubano anunció que las actividades administrativas fundamentales funcionarán únicamente de lunes a jueves, como parte de un paquete de medidas para reducir el consumo de electricidad y combustible en todo el país.
La decisión fue presentada durante una emisión de la Mesa Redonda, donde las autoridades explicaron que la concentración de trámites y servicios administrativos en cuatro días busca mantener la eficiencia operativa mientras se reduce el funcionamiento estatal durante los fines de semana.
Según el mensaje oficial, viernes, sábados y domingos se disminuirá al mínimo la actividad administrativa, con el objetivo de cerrar instalaciones y bajar la demanda energética, lo que —aseguran— tendría un “impacto positivo” en la disponibilidad del sistema eléctrico para otros sectores prioritarios.
La medida fue anunciada por Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, en el marco de un llamado oficial al ahorro extremo ante la escasez de combustible que afecta a todo el país.
Durante el mismo segmento televisivo, el funcionario adelantó que también se adoptarán nuevas restricciones en la venta de combustible, reconociendo que no existen reservas suficientes para mantener los niveles de comercialización de semanas anteriores.
La reducción de la semana administrativa se suma a una cadena de medidas recientes que incluyen apagones prolongados, paralización del transporte, venta de combustible solo en dólares y planes de austeridad, evidenciando la parálisis creciente del aparato estatal cubano.