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Cuba

Cuba sigue en apagón general casi 24 horas después del colapso total del sistema eléctrico nacional

Cuba continúa casi a oscuras tras el colapso del SEN; la UNE no ofrece plazo claro y el restablecimiento avanza lentamente con microsistemas

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

Cuba sigue en apagón general casi 24 horas después del colapso del SEN

La isla amaneció este martes con el Sistema Electroenergético Nacional sin recuperarse por completo tras la desconexión total registrada el lunes al mediodía. La UNE informó avances parciales en termoeléctricas y microsistemas, pero millones de cubanos continúan sin electricidad ni un plazo oficial de restablecimiento.

Cuba amanece casi a oscuras tras el colapso del sistema eléctrico

Cuba amaneció este martes sumida en un apagón casi general, cerca de 24 horas después del colapso total del Sistema Electroenergético Nacional, conocido como SEN.

La desconexión ocurrió el lunes a las 12:17 p.m., según confirmó la estatal Unión Eléctrica, que publicó un breve comunicado en redes sociales.

“Ocurre una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional. Se investigan las causas y comienzan a realizarse automáticamente los procedimientos para el restablecimiento”, informó la UNE.

La empresa estatal reportó avances parciales, entre ellos la entrada en línea de la Unidad 2 de la CTE Ernesto Guevara, en Santa Cruz del Norte, y la operación estable de unidades de Energás Boca de Jaruco y Varadero.

También se informó el inicio de maniobras para arrancar unidades como Mariel 5 y Habana 2, mientras se mantienen activos microsistemas aislados para proteger servicios vitales.

Sin embargo, esos avances no significan la recuperación plena del SEN.

Microsistemas para hospitales, agua y comunicaciones

Tras una desconexión total, el restablecimiento no se logra de golpe.

Las autoridades deben crear pequeñas islas eléctricas o microsistemas con grupos electrógenos, energía solar y generación local para alimentar servicios esenciales.

La prioridad suele ser garantizar electricidad a hospitales, centros de comunicaciones, estaciones de bombeo de agua, instalaciones estratégicas y algunos servicios básicos.

Luego, esos microsistemas deben estabilizarse y conectarse gradualmente hasta permitir el arranque de grandes termoeléctricas.

Ese proceso puede tardar horas o incluso días si no hay suficiente combustible ni capacidad de generación estable.

Una caída en cascada tras la salida de Nuevitas

Según la información divulgada por medios y reportes técnicos, la causa inmediata del colapso habría sido la salida de la Unidad 6 de la CTE Diez de Octubre, en Nuevitas, Camagüey.

Esa salida habría provocado una desconexión en cascada dentro de un sistema ya debilitado.

La UNE señaló inicialmente que no se habían registrado fallas en otras unidades térmicas que estaban operativas al momento del colapso, lo que dejó preguntas abiertas sobre la vulnerabilidad real de la red.

El SEN estaba operando al límite antes de caer.

Un déficit eléctrico superior a 2.100 MW

Antes de la desconexión total, Cuba ya enfrentaba un déficit crítico.

La UNE había estimado para el lunes una demanda máxima cercana a los 3.100 MW, frente a una disponibilidad inferior a los 1.000 MW.

La afectación prevista rondaba los 2.195 MW, mientras otros reportes situaban el déficit entre 2.200 y 2.230 MW.

En términos prácticos, buena parte del país ya estaba sin electricidad antes de que el sistema colapsara por completo.

Tercer apagón nacional de 2026 y octavo en casi dos años

El apagón de este lunes es el tercer colapso nacional del sistema eléctrico en 2026 y uno de los más graves dentro del ciclo de crisis energética que atraviesa Cuba desde 2024.

En casi dos años, la isla ha sufrido varias desconexiones totales o parciales del SEN, una señal del deterioro acumulado de la infraestructura eléctrica.

El precedente más cercano fue el apagón nacional del 16 de marzo de 2026, que se extendió durante más de 29 horas y dejó al país prácticamente paralizado.

Este nuevo colapso amenaza con convertirse en otro episodio prolongado si el restablecimiento no avanza con mayor estabilidad.

Termoeléctricas envejecidas y sin mantenimiento suficiente

La crisis tiene causas estructurales.

Varias unidades termoeléctricas se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimiento, mientras otras operan en condiciones precarias tras décadas de explotación.

La CTE Antonio Guiteras, en Matanzas, una de las plantas más importantes del país, acumula múltiples salidas del sistema durante 2026 y no recibe un mantenimiento capital integral desde hace años.

A ello se suma la situación de plantas como Mariel, Nuevitas, Felton y Santa Cruz del Norte, piezas claves de una red que trabaja sin respaldo suficiente.

Falta de combustible paraliza generación distribuida

Otro factor decisivo es la falta de combustible.

Más de un centenar de centrales de generación distribuida permanecen paradas por ausencia de diésel o fuel oil, lo que deja fuera cientos de megavatios que el sistema necesita para cubrir la demanda nacional.

Cuba produce una parte de su petróleo, pero no logra cubrir sus necesidades energéticas internas y depende de suministros externos cada vez más reducidos.

La caída de envíos de petróleo desde aliados tradicionales y las sanciones estadounidenses han agravado el escenario, aunque críticos del régimen señalan también mala gestión, falta de inversión y dependencia estructural.

Apagones de más de 70 y 80 horas en algunas zonas

Antes del colapso nacional, varias provincias ya sufrían apagones extremos.

En zonas de Matanzas se habían reportado cortes de hasta 87 horas consecutivas, mientras en La Habana los apagones diarios rondaban las 15 horas y en algunos circuitos superaban las 30 horas.

El domingo previo, más del 70% del territorio nacional llegó a estar afectado durante el horario de máxima demanda.

Para millones de cubanos, la desconexión total del lunes no fue un episodio aislado, sino el punto más grave de una crisis que ya venían padeciendo día tras día.

Sin electricidad, agua, gas ni comunicaciones

El apagón nacional profundizó una cadena de problemas cotidianos.

Sin electricidad, muchas familias no pueden cocinar, conservar alimentos, cargar teléfonos, bombear agua ni dormir por el calor.

En barrios donde el gas manufacturado depende de sistemas eléctricos o donde el agua llega por bombeo, la falta de corriente se convierte rápidamente en crisis sanitaria y alimentaria.

También se reportan afectaciones en comunicaciones, conectividad móvil e internet, lo que aumenta la incertidumbre y dificulta el acceso a información oficial.

Protestas y cacerolazos por la crisis energética

La desesperación ciudadana ya se ha traducido en protestas.

En los últimos días se reportaron cacerolazos y concentraciones en zonas de La Habana como La Lisa, Regla, Santa Fe y Jaimanitas, donde vecinos salieron a reclamar electricidad tras jornadas de apagones prolongados.

Las consignas han escalado de pedidos básicos como “queremos corriente” a mensajes políticos como “libertad” y “abajo la dictadura”.

El apagón dejó de ser solo un problema técnico para convertirse en un detonante social.

Díaz-Canel culpa a Estados Unidos

Miguel Díaz-Canel elogió a los trabajadores de la Unión Eléctrica y atribuyó la crisis a lo que calificó como un “bloqueo energético genocida” de Estados Unidos.

Según el gobernante cubano, Washington busca asfixiar al país y provocar un estallido social mediante la restricción del acceso a combustible.

La Embajada de Estados Unidos en La Habana, por su parte, emitió una alerta de seguridad tras el colapso eléctrico y recomendó a sus ciudadanos tomar medidas de preparación inmediata ante la inestabilidad del sistema.

Un país al límite

El nuevo apagón nacional expone la fragilidad extrema del sistema eléctrico cubano.

La red no solo carece de capacidad suficiente para cubrir la demanda, sino que opera con termoeléctricas envejecidas, falta de combustible, baja disponibilidad técnica y escaso margen de maniobra.

Aunque la UNE logre restablecer gradualmente el SEN, el problema de fondo continuará.

Cuba no enfrenta únicamente una desconexión eléctrica. Enfrenta el colapso de un modelo energético agotado, incapaz de garantizar un servicio básico a la población.

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

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