En medio de la crisis energética que golpea a la Isla y de los apagones cada vez más prolongados, el Gobierno cubano ha iniciado un nuevo censo de plantas eléctricas privadas, una medida que incrementa el control estatal sobre estos equipos que muchos hogares consideran su única salvación.
El registro comenzó este miércoles en el municipio de Puerto Padre, Las Tunas, donde las autoridades exigen a los dueños de generadores presentar carné de identidad, documentos legales del equipo y la libreta de abastecimiento, según reportó el oficialista Periódico 26. El proceso se desarrolla en la Oficina de Auditoría local, en la calle Lenin No. 60, de 8:00 a.m. a 12:00 p.m.
De acuerdo con Liliana Betancourt Ballaga, directora de la Unidad Aseguradora del Gobierno municipal, el objetivo es determinar quiénes podrán recibir combustible mediante la plataforma digital Ticket, el mecanismo oficial habilitado para la distribución en medio de la escasez crónica.
Un control cada vez más estricto
La medida no es exclusiva de Puerto Padre: un proceso similar se lleva a cabo en la ciudad de Las Tunas y ya se había implementado antes en La Habana. En todos los casos, el requisito es el mismo: registrar el equipo para poder acceder a combustible.
Sin embargo, en lugar de facilitar el acceso a recursos básicos, las autoridades refuerzan mecanismos de control y burocracia, condicionando el uso de estos equipos a un proceso de registro oficial.
Para muchos cubanos, las plantas eléctricas se han convertido en un verdadero salvavidas frente al colapso del sistema energético. Ahora, con la nueva normativa, hasta la posibilidad de mantener encendida una bombilla o un ventilador dependerá de tener los “papeles en regla” y la libreta de abastecimiento en mano.