NUEVO LAREDO.- Luego de que la Casa Blanca anunciara el fin inmediato de la ley “pies secos, pies mojados” que permitía a los cubanos tocar suelo estadounidense y permanecer en él de manera legal, decenas de familias que llegaron hasta la frontera de Nuevo Laredo, se encuentran inmersas en un estado de fragilidad, tristeza e incertidumbre, durmiendo en las calles o iglesias de la localidad, en espera de una respuesta por parte del Gobierno Americano.
