La fotografía difundida por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mostraba al hombre sentado sobre una pequeña plataforma de espuma y madera, completamente solo en el océano.
La embarcación apenas tenía espacio suficiente para mantenerlo a flote.
Tras el aviso de emergencia, unidades de CBP Air and Marine Operations y la Guardia Costera de Estados Unidos acudieron al lugar y consiguieron rescatarlo.
El migrante fue trasladado al guardacostas USCGC Melvin Bell, donde quedó bajo custodia para su procesamiento migratorio.
Sin embargo, su permanencia en territorio estadounidense terminó antes de comenzar.
Según explicó Javier Díaz, citando a la familia:
“Siempre fue atendido en un buque de la Guardia Costera y no fue llevado a un hospital”.
De acuerdo con esa versión, Reyes Martínez nunca desembarcó en suelo estadounidense después del rescate.
Salió de Cojímar y pasó cuatro días desaparecido en el mar
Los familiares identificaron al balsero como Enrique René Reyes Martínez, natural de Santiago de Cuba y residente en La Habana.
Según la información divulgada, el hombre salió desde la playa de Cojímar el jueves 8 de octubre.
Durante los días siguientes no se conoció su paradero.
Su familia permaneció sin noticias mientras el cubano se encontraba en aguas abiertas, expuesto a las corrientes marinas, el oleaje y las condiciones meteorológicas.
El lunes 12 de octubre, aproximadamente cuatro días después de su salida, fue localizado a la deriva frente a Florida.
La embarcación artesanal en la que navegaba estaba construida con materiales improvisados y no ofrecía la protección de una lancha convencional.
Hasta el momento, no se ha precisado si contaba con motor, medios de navegación o provisiones suficientes para una travesía de esa duración.
Una pareja que regresaba de Bahamas permitió localizarlo
La intervención de dos navegantes resultó decisiva para el rescate.
Según el relato difundido, una pareja que regresaba desde Bahamas hacia Miami observó al cubano sobre la pequeña balsa.
Al advertir la situación, los testigos comunicaron el avistamiento mediante el canal 16 de radio VHF, la frecuencia internacional utilizada para emergencias marítimas.
La alerta permitió que las autoridades estadounidenses coordinaran rápidamente una operación de búsqueda y asistencia.
Unidades marítimas de CBP, desplegadas desde Miami y Fort Lauderdale, participaron junto con la Guardia Costera.
Después de localizarlo, los rescatistas evaluaron su estado de salud y lo trasladaron a una embarcación oficial.
CBP había advertido entonces que el hombre tuvo mucha suerte de sobrevivir.
“El mar abierto es implacable y estos viajes pueden resultar fatales rápidamente”, señaló la agencia en su publicación sobre el rescate.
La familia ofrece versiones diferentes sobre su salida de Cuba
Después de difundirse las imágenes del rescate, familiares de Reyes Martínez hablaron con Univision sobre las circunstancias que lo llevaron al mar.
Sin embargo, sus declaraciones presentaron diferencias importantes.
Su tía, Yelsa Reyes Fabelo, aseguró que el hombre deseaba abandonar Cuba, pero sostuvo que la travesía no había comenzado como un intento migratorio deliberado.
“Él estaba loco por salir de Cuba, pero eso no fue intencional”, declaró.
Según su versión, Reyes Martínez había salido a pescar y terminó en una situación de emergencia debido al mal tiempo.
Una prima del cubano ofreció una explicación distinta.
La familiar sostuvo que el viaje sí había sido planificado y que Reyes Martínez decidió ocultar sus intenciones para evitar preocupar a sus allegados.
Hasta el momento, ninguna de las dos versiones ha sido confirmada de manera independiente.
El balsero cubano es padre de una niña pequeña
Los reportes familiares también revelaron que Enrique René Reyes Martínez es padre de una niña pequeña que permanece en Cuba.
La noticia de su rescate había generado alivio entre sus allegados después de varios días sin conocer su paradero.
Sin embargo, la posterior repatriación significó que el hombre regresara a la isla sin haber conseguido establecerse en Estados Unidos.
No se han divulgado detalles sobre las condiciones en las que fue recibido en Cuba ni sobre posibles procedimientos posteriores a su devolución.
¿Por qué fue deportado si lo rescataron cerca de Miami?
La respuesta está relacionada con las normas migratorias estadounidenses aplicables a las personas interceptadas o rescatadas en el mar.
Ser rescatado por la Guardia Costera no concede automáticamente el derecho a ingresar o permanecer en Estados Unidos.
La política conocida como “pies secos, pies mojados”, que durante años permitió a numerosos cubanos permanecer en territorio estadounidense después de llegar a tierra, fue eliminada en enero de 2017.
Desde entonces, los migrantes cubanos interceptados en el mar están sujetos a los procedimientos migratorios vigentes, que pueden incluir la repatriación.
En el caso de Reyes Martínez, su familia aseguró que permaneció a bordo de una embarcación de la Guardia Costera y nunca llegó a pisar suelo estadounidense.
Sin embargo, no se han divulgado los documentos oficiales de su procesamiento ni el fundamento jurídico específico aplicado a su repatriación.
Abogado había advertido sobre una posible expulsión rápida
Antes de confirmarse el regreso del cubano a la isla, el abogado de inmigración José Guerrero había explicado a Univision que Reyes Martínez podía enfrentar un procedimiento migratorio acelerado.
El especialista señaló que el hombre sería sometido a una evaluación de las autoridades estadounidenses después del rescate.
También recordó que la eliminación de la política de “pies secos, pies mojados” modificó sustancialmente las posibilidades de permanencia de los migrantes cubanos que llegan por mar.
No obstante, Guerrero aclaró que no todas las personas interceptadas en estas circunstancias terminan necesariamente repatriadas.
La resolución de cada caso depende de sus circunstancias y de los procedimientos legales aplicables.
Guardia Costera repatrió a otros seis cubanos durante la misma semana
El caso de Reyes Martínez coincide con nuevas operaciones migratorias en el estrecho de Florida.
El martes 13 de octubre, la Guardia Costera estadounidense informó sobre la repatriación de seis ciudadanos cubanos después de dos intervenciones marítimas.
Días antes, el 8 de octubre, el guardacostas USCGC Raymond Evans había participado en el rescate de tres hombres cubanos al suroeste de Cay Sal, en Bahamas.
Uno de los migrantes necesitó una evacuación médica especializada.
Estas operaciones muestran que, pese a los riesgos y las restricciones migratorias, continúan registrándose salidas irregulares desde Cuba por vía marítima.
Restricciones migratorias y crisis económica impulsan nuevas preocupaciones
El rescate y posterior repatriación ocurren en un contexto de dificultades económicas y restricciones migratorias que afectan a numerosas familias cubanas.
Durante los últimos años, la isla ha experimentado un éxodo de grandes dimensiones, impulsado por factores como la crisis económica, los apagones, la escasez de productos básicos y la falta de oportunidades.
Al mismo tiempo, diferentes cambios en los programas migratorios estadounidenses han limitado determinadas vías de entrada y reunificación familiar.
En diciembre de 2025 se cerró el Programa de Reunificación Familiar Cubana para nuevas solicitudes, según los antecedentes citados.
Posteriormente entraron en vigor nuevas restricciones de visas para ciudadanos cubanos.
Sin embargo, las circunstancias particulares de Reyes Martínez continúan sin esclarecerse por completo, especialmente debido a las versiones contradictorias de sus familiares sobre el motivo de su salida al mar.
La Embajada de EEUU había advertido sobre los peligros de las travesías
El 3 de octubre, pocos días antes del rescate, la Embajada de Estados Unidos en La Habana difundió un mensaje dirigido a quienes contemplaban emigrar irregularmente por mar.
“No arriesgues tu vida, no vale la pena”, señalaba la campaña.
La publicación generó numerosas respuestas de cubanos que cuestionaron las dificultades para acceder a vías migratorias legales.
Algunos usuarios señalaron que la situación económica y social de la isla lleva a personas a asumir riesgos extremos.
El caso de Reyes Martínez volvió a colocar bajo atención esa realidad: un hombre que sobrevivió varios días sobre una balsa improvisada, pero que finalmente fue devuelto a su país.
De cuatro días a la deriva al regreso a Cuba
La historia de Enrique René Reyes Martínez comenzó con una salida desde Cojímar el 8 de octubre y continuó con cuatro días de incertidumbre en el mar.
El lunes 12 fue localizado por navegantes que alertaron a las autoridades estadounidenses.
Posteriormente fue rescatado por equipos de CBP y la Guardia Costera, recibió asistencia y quedó bajo procesamiento migratorio.
Finalmente, el miércoles 14 de octubre, su familia confirmó a través del periodista Javier Díaz que había sido repatriado a Cuba.
El cubano de 38 años logró sobrevivir a una peligrosa travesía sobre una diminuta balsa de espuma y madera, pero no consiguió permanecer en Estados Unidos.
Su caso vuelve a reflejar los riesgos de las salidas marítimas irregulares y las consecuencias de las actuales políticas de control fronterizo.
Hasta ahora, no se han divulgado más detalles oficiales sobre las condiciones de su regreso a Cuba.