Arianmis Romero, una mujer embarazada y madre de dos niños, fue desalojada del local de la Empresa Eléctrica en Ranchuelo, Villa Clara, abandonado desde hacía dos años y que esta cubana ocupó con su familia, desesperada por no tener una vivienda en Cuba.
Otra madre cubana ocupó hace ya una semana otro local abandonado del régimen, pero frente al Capitolio de la Habana.
Ella vivía en un apartamento en la Habana Vieja que se derrumbó parcialmente y tras esto la albergaron en una Casa de Cultura.
Es que cada vez más salen a la luz pública casos de familias que ocupan locales estatales abandonados en la isla, un fenónemo nada nuevo en Cuba, pero que tras el anuncio de Miguel Diaz-Canel de buscar espacios estatales para convertirlos en casas, más personas le tomaron la palabra por su cuenta ante la severa crisis de la vivienda.
El escritor y periodista Armando de Armas explicó por qué cree que en Cuba sí se justifica ese movimiento conocido como ocupas.
La revelación de más casos de cubanos que ocupan locales estatales abandonados ante la falta de una vivienda ocurre en momentos en que el próximo 27 de mayo entran en vigor nuevas regulaciones que prometen legalizar viviendas, cuartos, habitaciones y otros locales y beneficiar a unas 230 mil familias en todo el país.
Según autoridades de la vivienda en la isla, las nuevas regulaciones permitirían a familias cubanas obtener la propiedad de la casa que ocupan por arrendamiento permanente, o el cuarto, accesorio o local que tienen hoy como vivienda.
La entrega de los locales, por supuesto, la controlará el propio régimen y el proyecto se prevé extender por unos seis años.
FUENTE: Rolando Nápoles / Americateve.com