Por lo demás, existe el testimonio publicado por Carromero: "Muerte Bajo Sospecha" (Anaya, 2014). Por su parte, el sueco Aron Modig aún pretende no recordar nada, pero tampoco ha puesto en duda la versión del español.
A Oswaldo Payá lo mataron con impunidad, acaso después de juzgarlo sumarísimamente (y tal vez hasta de filmar toda la operación). Se desconoce el sitio exacto del crimen. El supuesto árbol del choque es otra falacia para despistar. Harold Cepero, al parecer, llegó en pésimo estado de conciencia al hospital. Jamás le dejaron tener contacto con otro ser humano, ni siquiera con un médico. Allí también lo remataron o lo dejaron morir, en un cubículo tomado por militares.
La familia de Payá nunca acusó a los dos extranjeros de nada. Sin embargo, en ningún momento les permitieron verlos mientras ambos extranjeros estuvieron en Cuba.
Me temo que Ortelio Abrahantes Bacallao sale ahora de Cuba enviado para remodelar la versión del Gobierno cubano, en un intento de desestimar los cargos de crimen de lesa humanidad, pues por el principio de la imprescriptibilidad de dichos crímenes, tarde o temprano podrían ser juzgados los descendientes cómplices de los Castros que después de 2018 se quedarán en Cuba con todo el poder.+
El Ministerio del Interior castrista es una maquinaria mortal de crear escenarios. Nada ni nadie que venga de ese Ministerio del Interior, mucho menos sus desertores, cuentan ante el pueblo cubano ni siquiera con una pizca de credibilidad.
Orlando Luis Pardo Lazo Orlando Luis Pardo Lazo es un escritor y fotógrafo cubano, miembro visitante del Proyecto Internacional de Escritores, y profesor adjunto de la Universidad Brown. Sígalo en Twitter: @OLPL, y su blog Lunes de Post-Revolución.
FUENTE: http://esblog.panampost.com/