La oficina de la Directora Nacional de Inteligencia de Estados Unidos afirmó en un nuevo informe de fecha diciembre de 2024 sobre lo que el gobierno califica como incidentes anómalos de salud, conocidos como el Síndrome de La Habana, que la mayor parte de la comunidad de inteligencia sigue sosteniendo que es muy improbable que un adversario extranjero estuviera detrás de esos extraños incidentes.
Este nuevo documento ratifica su primer reporte de marzo de 2023.
Sin embargo, dos de las agencias de espionaje encargadas de investigar el fenómeno afirman que sí existe la posibilidad de que un enemigo extranjero haya desarrollado o incluso desplegado un arma responsable que causaron tales ataques, provocando lesiones, en algunos casos irreparables, a la salud de diplomáticos y oficiales estadounidenses.
NIC-Unclassified-ICA-Updated-Assessment-AHI-December2024.pdf
El nuevo informe apunta además que cinco agencias de inteligencia sí evalúan que tal escenario sería más probable si un actor extranjero usara lo que llamaron un mecanismo basado en principios científicos bien establecidos diseñados para realizar ataques, como un dispositivo acústico o un agente químico incapacitante pero no letal, en lugar de un arma novedosa.
Una de las agencias consideró que es "probable" que un actor extranjero tenga una capacidad antipersonal con armas de energía de radiofrecuencia pulsadas y que esta capacidad pueda causar efectos biológicos consistentes con algunos de los síntomas reportados como posibles Síndrome de La Habana.
El nuevo reporte sobre el Síndrome de La Habana apunta que son cinco agencias de la comunidad de inteligencia estadounidense los que consideran muy poco probable la participación de un adversario extranjero en estos ataques.
Dos aseguran, sin embargo, tener todavía una confianza de moderada a alta en este caso y tres sostienen tener una confianza moderada en ese asunto.
Hace poco más de un mes funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de la Administración Biden contradijeron lo que habían dicho públicamente las agencias de espionaje estadounidense sobre estos ataques cuando le expresaron a un grupo de víctimas, en una reunión en la Casa Blanca, que vieron información que cuestionaba la evaluación de la comunidad de inteligencia de que ningún actor extranjero estaba detrás de estos incidentes.
En abril de 2023, el más alto oficial de inteligencia que fue víctima de estos ataques, Mark Polymeropoulos, cuestionó en una larga entrevista a nuestro canal America Tevé el informe de la comunidad de inteligencia norteamericana de que no había ningún adversario extranjero detrás del Síndrome de La Habana, cuyos ataques deben su nombre precisamente porque fueron reportados, primero y en mayor número, en la embajada norteamericana en Cuba.