Según el citado medio, las autoridades
están investigando si se trata de un error en el envío de la carga que contenía el misil, que antes de llegar a Cuba fue transportada por
Alemania y Francia,
o si forma parte de una acción criminal o de espionaje.
Los misiles "Hellfire" son disparados desde aviones de combate o helicópteros. Fueron diseñados como
armas antitanque, pero se han modernizado y
han sido utilizados desde drones para atacar objetivos
de grupos terroristas en Yemen o Pakistán.
En este caso,
el misil salió del aeropuerto de Orlando (Florida) con destino a la base naval de Rota (Cádiz, España), y fue utilizado en unos ejercicios de la OTAN, según las fuentes consultadas por el periódico.
La carga que lo contenía pasó por distintas compañías de transporte y supuestamente
tenía que haber sido enviado a Madrid, y de allí, vía aérea, a Fráncfort, para ser trasladado desde esa ciudad a Florida en otro avión.
Sin embargo, y por razones que se investigan,
en la revisión del primer vuelo se echó en falta el misil, según el Journal.
La pieza
había sido transportada en un camión a Fráncfort y desde allí al aeropuerto Charles de Gaulle de París, también en un camión.
Allí
fue colocado con otras cajas en un vuelo de Air France que, después de averiguó, tuvo como destino La Habana, donde nada más llegar la carga fue confiscada por las autoridades cubanas.
Lockheed Martin confirmó en junio de 2014 que el misil perdido seguramente estaba en Cuba, y notificó al Departamento de Estado, según las fuentes.
Las autoridades estadounidenses, que
llevan más de un año pidiendo a La Habana que devuelva esa pieza, temen que la tecnología de la que está dotado el misil pueda haber sido compartida con naciones como China, Corea del Norte o Rusia, agrega el Journal.