"El Happy Hour" se cuela en La Habana y la desanda
En un verdadero hecho inédito en los 15 años de América TeVe, el programa El Happy Hour se cuela en La Habana hasta la cocina.
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El Happy Hour
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Desafiando las restricciones y los peligros que implican grabar y transmitir desde Cuba para un canal de Miami, amén de las recientes conversaciones entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, el equipo del Happy Hour se puso la montera y decidió correr el riesgo de hacer humor, sátira y crítica desde la capital de la mayor de las Antillas.
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Arsenio Real y varios técnicos cubanos, cuyos nombres no mencionaremos para conservar su integridad dentro de Cuba, realizaron una serie undecorver de "Andar la Habana", esa Habana de hoy que añoramos y nos duele, que criticamos con el afán de que algún día no muy lejano, vuelva a tener el esplendor y la belleza que una vez tuvo antes del desastre de 1959.
Espacios emblemáticos y peligrosos para la sátira como La Plaza de la Revolución, flanqueada por los ministerios de Defensa, del Interior y de Comunicaciones, el Coppelia, la esquina de 23 y M, el Malecón entre otros, sirvieron a Arsenio para desandar la capital de los cubanos, con su peluca y su lunar característicos.
Donde quiera que se detuvo, fue reconocido por el público, lo que evidencia que el Happy es bien conocido y aceptado por los televidentes de la isla, que ya sea mediante el llamado "paquete semanal" o por las antenas clandestinas, se identifican con el show y con la sección.
Eso es justo lo que pretendimos con este peculiar Andar la Habana y es lo que nos guía noche a noche en el Happy Hour, que sin lugar a dudas, se ha convertido en el programa de la familia de Miami a las siete de la noche y por qué no decirlo también, en el programa de la familia cubana. Bien por el Happy, bien por Arsenio y bien por este equipo de guerreros que todas las noches "vamos por más".