Desde que el líder del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara, se declaró en huelga de hambre y sed hace dos semanas, el régimen le ha prohibido recibir visitas en el penal de máxima seguridad de Guanajay, donde está recluido desde el 11 de julio.
La curadora de arte Claudia Genlui, miembro del MSI, denunció en las redes sociales que ni familiares de Otero Alcántara, ni su abogado defensor, han podido verlo desde que inició la protesta.
Según Genlui, el pasado 27 de enero, familiares del artista fueron hasta la cárcel, pero las autoridades le prohibieron verlo, al alegar que para ello se necesitaba un permiso especial.
Cuatro días más tarde, el 31 de enero, la Dirección de Centros Penitenciarios autorizó la visita, pero al llegar a Guanajay, les volvieron a negar la entrada.
Familiares de otros presos en el penal de Guanajay aseguran que a Otero Alcántara le habrían dado dos paros cardiorrespiratorios y estaría en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de Artemisa, aunque sus allegados no han podido confirmar esa información.