Una sentencia en una corte de apelaciones de Estados Unidos podría desencadenar un efecto dominó, en el que sean desestimadas la mayoría de las 14 mil demandas contra hoteleras españolas por el uso de propiedades confiscadas por la dictadura castrista.
El fallo del juez Adalberto Jordán, de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito, estableció que el ciudadano estadounidense Javier García-Bengoechea no tiene derecho a reclamar.
Según la sentencia, el régimen de Fidel Castro confiscó los territorios que eran propiedad de la familia de García-Bengoechea antes del 12 de marzo de 1996, fecha de entrada en vigor de la Ley Helms-Burton.
Asimismo, el demandante adquirió la propiedad por herencia posterior a esa fecha.
El magistrado consideró que la Ley Helms-Burton, que permite que los ciudadanos estadounidenses demanden la recuperación de bienes nacionalizados durante el castrismo, fue redactada de manera incorrecta e instó al Congreso a enmendar el error.