La huida el miércoles del pelotero cubano César Prieto de la selección cubana de béisbol que acababa de arribar a Miami para intervenir en el torneo Preolímpico de las Américas ha generado nerviosismo entre el oficialismo. Porque, de producirse nuevas fugas, ¿cómo respondería el régimen a las críticas?
Desde el mismo jueves, los diplomáticos cubanos en EEUU se movilizaron para hacer "control de daños" en la delegación deportiva, sobre todo a raíz de que comenzaran a circular rumores de nuevos casos de fuga.
Según la Federación Cubana de Béisbol (FCB), la jefa de la misión de La Habana en Washington, Lianys Torres Rivera, "encabezó un bonito intercambio virtual con nuestra delegación asistente al Preolímpico de las Américas".
En una publicación en Twitter, la propia sede diplomática compartió un video de la ocasión, donde se ve a una niña familiar del personal consular dirigirse a los peloteros para desearles "mucha suerte. Esfuércense mucho, bateen por Cuba y los niños cubanos confiamos en ustedes".