Cuba aumentó las restricciones para la permuta, donación, compraventa y construcción de viviendas en "zonas de alta significación para el turismo", trámites que a partir de este martes deben ser autorizados en primer lugar por el Ministerio de Turismo (Mintur) antes de pasar a la Dirección de Vivienda.
Las normas, publicadas en la Gaceta Oficial de la República, afectan a territorios como el balneario de Varadero y los municipios de Centro Habana y Habana Vieja- centros de la actividad turística en la capital cubana-, y están orientadas a "mantener el equilibrio de la población residente y evitar su incremento".
El Mintur velará por que las solicitudes de permutas, proyectos de compraventa y construcción "no impliquen incremento poblacional ni de nuevos propietarios" ni se "afecten los programas de desarrollo turístico".
"Una vez recibido el pronunciamiento favorable del delegado del Ministerio de Turismo correspondiente a la zona, el director municipal de la Vivienda emite resolución en la que autoriza lo solicitado", indica el nuevo procedimiento.
Esas transacciones involucran con frecuencia a ciudadanos extranjeros, que pagan a testaferros cubanos para sortear la prohibición a foráneos de comprar viviendas en Cuba, una práctica que también incentiva actividades ilícitas como el blanqueo de capitales.
La escasez de vivienda es uno de los problemas sociales más sensibles y acuciantes en la isla, que registró a finales de 2016 un déficit superior a 880.000 hogares en todo el país, donde existen 3,8 millones de hogares, según los últimos datos oficiales disponibles.
En grandes urbes como La Habana y Santiago de Cuba la situación es crítica.
Unido a esto, las ventas de casas en Cuba han alcanzado precios prohibitivos para la gran mayoría de los cubanos, que ganan menos de 30 dólares al mes frente a los varios miles que deben pagar para comprar una vivienda.
(EFE)
FUENTE: cubanet.org / EFE