El béisbol cubano se encuentra en el centro de la polémica luego del incidente ocurrido el pasado 27 de septiembre, cuando el director de los Gallos de Sancti Spíritus, Eriel Sánchez, agredió al comisario técnico Miguel Rojas tras una acalorada discusión que comenzó durante un partido de la 64 Serie Nacional.
La noticia, que rápidamente circuló en redes sociales y medios de prensa, llevó a Sánchez a ofrecer su versión de lo sucedido en una entrevista con el diario Escambray. El manager reconoció su responsabilidad, aunque insistió en que su reacción se produjo en defensa propia.
Una jugada polémica, el inicio de la tensión
Según relató Sánchez, todo comenzó en el octavo inning del encuentro entre Sancti Spíritus y la Isla de la Juventud. Con las bases llenas, un batazo al jardín izquierdo fue malfildeado por el jugador rival. El árbitro principal decretó que entraban varias carreras, pero posteriormente el marcador fue corregido.
“Lo que no entiendo es que no se aplicara la regla en el momento, sino después”, declaró Sánchez, quien afirmó que esa modificación encendió la inconformidad en su equipo, aunque finalmente lograron la victoria.
El incidente en la oficina
Lo peor ocurrió unos 30 minutos después, cuando, según Sánchez, Rojas entró en su oficina de manera agresiva. “Va directo a donde estoy yo, me tira un manotazo y yo respondo… él se da contra una mesa y se cae”, relató.
El director espirituano admitió haber tomado un objeto para defenderse, pero negó haber utilizado un bate, como aseguran algunas versiones: “Cogí un palito y lo tiré por arriba… No puedo asegurar si la herida fue con eso o con la mesa. Quiero aclarar que no fue con un bate”.
Rojas, por su parte, terminó con una herida en la cabeza que requirió cinco puntos de sutura en el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos.
Remordimiento y consecuencias
Visiblemente afectado, Sánchez reconoció estar avergonzado:
“Me siento apenado, avergonzado de todo lo sucedido. Nunca en mi vida he intentado dañar la salud de una persona… aunque se haya dado esta agresión al calor del momento”.
El manager dijo ser consciente del juicio público que enfrenta: “Duele ver que se me tilde de asesino, de cobarde, de muchas cosas que en realidad no soy. A los que aún consideran un poquito mi reputación, quisiera conservarla y no perderla”.
La Comisión Nacional evalúa sanciones
La Comisión Nacional de Béisbol confirmó que el caso está en manos de su Comisión Disciplinaria y aclaró que ni Sánchez ni Rojas podrán participar en la Serie Nacional hasta que se adopte una decisión.
El periodista especializado Yasel Porto calificó el hecho como “un antes y un después” en la pelota cubana y consideró que “justifica una expulsión definitiva del béisbol nacional”.
Mientras tanto, el futuro de Sánchez como director de los Gallos está en suspenso, pendiente de las medidas que adopten las autoridades deportivas.