Losas de piso hundidas. Otras despegadas. Lo mismo en la cocina. Que en un baño. Son algunos de los problemas que sufren familias cubanas. Lo irónico: casi desde que hace unos cinco años estrenaron estos apartamentos que el régimen les vendió en Boyeros, La Habana.
Un reporte del sitio digital cubano periodismo de barrio es una nueva muestra de lo que históricamente el régimen ha destinado para el cubano de a pie: esta vez viviendas cuyos nuevos dueños tienen que pagar pese a que se las venden sin terminación y con filtraciones.
Por si fuera poco, además de los problemas de distribución, la llamada bolsita de yogurt de soya de la cartilla de racionamiento se vende en muchas bodegas sin equipos de refrigeración o en peligro de derrumbe.
FUENTE: Rolando Nápoles / Americateve.com