Apoco más de cuatro meses desde que el general de Cuerpo del Ejército, Abelardo Colomé Ibarra (alias el "Furry") presentó su renuncia como miembro del Consejo de Estado y ministro del Interior, el Ministerio se enfrenta a lo que podría ser el peor de los retos, el robo de información.
No hace mucho, se corrió el rumor de que altos oficiales del MININThabían salido apresados.
Según los implicados en el suceso, y haciendo una clara alusión a la causa número 1 de 1989, se comenzó a especular sobre un nuevo sumario. Pero el rumor se esfumó bajo un sospechoso silencio y un potente manto de hermeticidad.
Las teorías tienen fallas y hasta el imperio romano duró cuatro siglos más de lo previsto.
Poseedor de un semblante siniestro, el general Gondín es conocido por mantenerse a la vanguardia y en la lucha. Sus principios, al igual que su doctrina, comienzan y terminan con la palabra terror.
Pero, cuando estrenaba la nueva designación, cuando se sintió a la par de los que cortan el bacalao, un grupo o individuo, aún no identificado, entró al depósito donde se guardan chismes ultra secretos y desvalijó una muy importante base de datos con información privilegiada.
¿Qué información se robaron? ¡Ni idea! Y los que saben no quieren hablar. Sin embargo, el Gobierno cubano ha desatado el mayor operativo que se haya visto en muchos años y, por la agresividad de la búsqueda, se evidencia desesperación.
Oficiales de Control Interno, la Inteligencia, la Contra Inteligencia, la CIM (Contra Inteligencia Militar) y la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional, se han dado a la tarea de citar a declarar y poner en tela de juicio, al completo, sin excepciones, a los que entran y salen del Ministerio en cuestión.
Y, como todo lo que es redes informáticas está de moda por estos tiempos, pese a que muchos aseguran que el robo no fue resultado de ningún ciber ataque, hay un buen grupo de investigadores, trabajando a tiempo completo, que husmean con incisiva escrupulosidad los rincones del ciberespacio.
El temor y la reprimenda que sufrió el sádico, cobarde, poseso e inseguro Gondín, no fue por quedarse sin copias de los archivos robados, sino por el temor y la preocupación que provoca el no saberen manos de quién puede caer eso que algunos consideran "información delicada".
FUENTE: martinoticias.com / Juan Juan Almeida