Y lo hace a través de su órgano oficial, Granma, con un artículo en el que califica de bodrio el filme y lo contrasta, nada menos, que con La Red Avispa, la película que edulcora y manipula con descaro la realidad de los espías del régimen infiltrados en organizaciones del exilio en los años 90.
El texto va firmado por Rolando Pérez Betancourt, un veterano propagandista cultural del régimen que desde hace décadas muere cada día en el intento de ser crítico de cine.
Como era de esperarse, se trata de una perreta enmascarada de crítica cinematográfica, con una cascada de viejos argumentos, que incluye la “campaña subversiva de la contrarrevolución”.
Más allá de señalamientos que se le puedan a hacer a la cinta desde el punto de vista estético o de realización cinematográfica –tarea de los verdaderos críticos de cine-, lo indiscutible es su valor testimonial, como un muy importante primer paso para comenzar a contar la historia como fue y no como la ha manipulado el castrismo por seis décadas.
Y eso les preocupa. Debería preocuparles.
FUENTE: Redacción de americateve.com