Un reporte publicado el viernes de la reunión realizada por el presidente Miguel Díaz-Canel y las máximas autoridades del país del seguimiento al enfrentamiento de la pandemia indicó que a partir del 10 de enero se exigirá a las personas que lleguen a la isla test negativos al virus SARS-CoV-2, que causa la COVID-19.
Los diagnósticos deben hacerse en el país desde donde salen los viajeros y tener como máximo 72 horas de antigüedad. Al llega a Cuba se continuará con el protocolo tal como se está realizando actualmente, o sea la realización de dos nuevas pruebas y aislamiento en los domicilios.
Precisamente al cierre del jueves 24 --la cifra corresponde al miércoles-- se produjo la mayor cifra de detecciones de contagios para un día con 217 casos, la más alta desde que se desató la pandemia el 11 de marzo. De ellos 101 tuvieron como fuente infección en el extranjero y la gran mayoría de los restantes son contactos de estas personas que viajaron.
Desde que se reabrieron aeropuertos en la isla a mediados de noviembre y en coincidencia con las fiestas miles de cubanos residentes en el extranjero regresaron. Para este viernes el reporte fue de casos confirmados fue de 183.