SANTIAGO DE CUBA, Cuba. – Luego de 38 días de detención arbitraria y 35 de desaparición, los familiares de José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), lograron verlo en la prisión Aguadores de Santiago de Cuba. Hace apenas unos minutos, la Dirección del grupo opositor emitió un comunicado sobre la situación de José Daniel Ferrer García.
Según el comunicado, la esposa y tres hijos menores de edad de José Daniel Ferrer pudieron verlo por cinco minutos en una oficina de la prisión Aguadores de Santiago de Cuba.
Aunque el encuentro se produjo en presencia de un oficial, el líder de la UNPACU pudo narrar de prisa todo lo que le ha acontecido. La visita finalizó cuando Ferrer desgarró el uniforme de prisión que le habían puesto por la fuerza, momento en que la familia pudo apreciar los rasgos de las torturas en todo su cuerpo.
“Le están asesinando lentamente”, afirma la dirección de UNPACU.
Dijo que en ese estado fue trasladado a la prisión Aguadores el día 9 de octubre y llevado a celda de castigo; que en dicha prisión le propinaron una brutal golpiza y le vistieron de uniforme por la fuerza; que luego él rompió el uniforme en protesta y le han mantenido semidesnudo y que hoy fue la octava ocasión en que le pusieron la ropa de prisión por la fuerza.
José Daniel Ferrer explicó a su familia que en la celda de castigo donde le mantienen, ubicaron a un preso común llamado Israel Frómeta, con un amplio historial criminal y agresivo, que le golpea cada vez que alza la voz y protesta o demanda atención médica; que el mismo preso aseguró tener orientaciones de las autoridades carcelarias, representadas por el Mayor Montoya, para matarlo. Dice también que este delincuente posee un arma blanca en la celda con beneplácito del oficial antes mencionado y amenaza constantemente con usarla en su contra.
Continuó diciendo que desde que fue detenido hasta hoy solo recibió atención médica el pasado domingo y una pastilla antiácido en la tarde de ayer; que pese a su delicado estado de salud las torturas son sistemáticas: le golpean periódicamente, le mantienen semidesnudo en una celda húmeda y fría, le encadenan manos y pies, le arrastran causándole quemaduras por fricción, diariamente es ofendido y maltratado verbalmente y le repiten constantemente que no saldrá de allí vivo. También agregó que le amenazaron con duplicar las torturas si contaba estas cosas a su familia durante la visita.
Por último, contó, que luego de la huelga de hambre le pasaron para un destacamento por cuatro días, donde pudo, de forma secreta, enviar la carta que hace poco fue publicada.
Actualmente se encuentra en una celda de castigo. Instantes antes de que le esposaran y se lo llevaran violentamente con las pocas fuerzas que le quedan, en gesto de protesta, rasgo el uniforme que llevaba y le dijo con firmeza a su familia que desde ya reiniciaba su huelga de hambre.
FUENTE: cubanet.org