Debido a la intensa y prolongada sequía que padece el país, una de las peores de las últimas décadas, las autoridades han decidido no otorgar más licencias a los fregadores de autos particulares y empezar a reducir el número de vallas de aquellos que posean más de una.
Una fuente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) explicó a este reportero que debido a la crítica situación se prevé además cerrar el mayor número de piscinas y fuentes ornamentales posibles de manera indefinida.
Esta medida, que ha tenido una nula divulgación por la prensa oficial, le cayó como un rayo a Carlos, un cuentapropista que pensaba dedicarse a esta actividad con un capital proveniente de Miami y ahora busca afanosamente un local para montar una cafetería.
"Siempre sucede lo mismo: quienes primero sufren las consecuencias de cualquier contingencia son los trabajadores por cuenta propia; sin embargo, la enorme cantidad de salideros que hay en toda la ciudad no se arreglan, y por ahí es donde se pierde más agua", comenta contrariado.
Sin embargo, las estadísticas oficiales demuestran que la principal causa del derroche y despilfarro de agua está dada por el pésimo estado de las tuberías y conductoras, lo cual provoca que se pierda más de la mitad del agua que se bombea. Uno de los especialistas del INRH señaló en la Mesa Redonda del pasado 8 de octubre, dedicada al tema de la sequía, que solo en la capital cubana a diario se reportan más de 600 salideros por el mal estado de las tuberías.
FUENTE: diariodecuba.com