El gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, informó sobre una flexibilización de las medidas que habían sido impuestas a comienzo de septiembre por un rebrote de casos de COVID-19 que se concentró en la capital, las provincias aledañas del occidente cubano y en la de Ciego de Ávila.
Durante una comparecencia en la televisión cubana el miércoles por la noche, García Zapata indicó que la prohibición de circular entre las 7pm y 5am se levantó pero no las limitaciones para que las personas salgan o entren a la ciudad.
“A partir de los indicadores que miden el comportamiento de la pandemia en la ciudad se aprecia una tendencia al decrecimiento en las cifras de casos positivos y activos, a la estabilidad epidemiológica”, explicó García Zapata, quien exhortó a no perder la percepción de riesgo pues el virus sigue entre la población.
De hecho, septiembre se convirtió en el peor mes desde marzo cuando se reportaron los primeros casos: 1.487 personas se contagiaron en sus cuatro semanas.
En cambio, la mayoría de las otras provincias de la isla mantienen una relativa estabilidad: siete no tienen casos desde hace 15 días y al menos dos territorios permanecieron sin ellos en 150 días, por lo que en esas localidades se habían retomado las clases y casi eliminado las restricciones.
Igualmente, García Zapata informó que a partir del 3 de octubre volverá a funcionar en la capital el transporte público, aunque solo ocupado en el 80% para evitar contacto físico y se prevé que las clases se retomarán en La Habana el 2 de noviembre.
FUENTE: Associated Press



