El preso común Aurelio Quesada Jiménez murió en la prisión cienfueguera de Ariza como consecuencia de una "insuficiencia renal mal atendida", denunció la agencia independiente Hablemos Press, que cita a "varios reclusos" de dicho centro penitenciario.
José Aguiar González, recluido en Ariza, explicó que a finales de marzo Quesada había solicitado asistencia médica en varias ocasiones, pero le fue negada por parte del oficial Yoel Suárez Martínez, jefe de la prisión.
El preso falleció días más tarde en su celda, en medio de "fuertes dolores abdominales causados por la insuficiencia renal".
"La muerte de Aurelio Quesada Jiménez es una más en la lista de culpa que cabría imputar a la cuenta del gobierno cubano, por las condiciones de abuso y miseria a las que somete a los prisioneros", indicó el reporte.