Un total de 19 investigadores, entre los que figuran médicos y científicos, se centraron en los síntomas que experimentaron los diplomáticos en la isla, como lo son, dolor de cabeza, dificultad para leer, irritabilidad y problemas de memoria y sueño.
Para Orlando Gutiérrez, líder del Directorio Democrático Cubano, este informe que fue ordenado por el Departamento de Estado coincide con las hipótesis que han manejado las organizaciones del exilio.
Ante este ataque del que también fueron víctimas 14 diplomáticos canadienses, EE.UU. ordenó en el 2017 el retiro de la mayoría de su personal en la isla, suspendió la emisión de visas y al mismo tiempo solicitó a los estadounidenses no viajar a Cuba.
Gutiérrez cree que la respuesta a este tipo de ataques debe ser respondido por parte de la comunidad internacional con contundencia.
FUENTE: Orian Brito / Americateve.com