Cuba18 noviembre 2019

Padres de cubanos asesinados en México piden ayuda para repatriar sus restos

Los migrantes murieron acuchillados al día siguiente de recibir un depósito de dinero que guardaban en el cuarto que compartían en Tenosique

La víspera de su gran esperanza, el domingo, Alexander, pescador, decidió no salir a la mar. El padre de Mariam se sentía inquieto: no tenían noticias de la pareja que se mudaba ese mismo día a Cancún. La última vez que hablaron con ellos fue a la 1 de la madrugada del sábado al domingo 10 de noviembre, la medianoche en el estado de Tabasco. Y en ellos sólo había sueños varados en México.

En el hogar de la mamá de Manuel Eduardo en Managua, La Habana comenzaron a extrañar sus mensajes amorosos cada veinte minutos. Tania Martín Vasconcelos intentaba calmar a su madre, de 74 años, esperando que las horas pasaran y con ellas vinieran los rayos de luz y la alegría contagiosa de quien adoraba reír.

En un pequeño cuarto en Tenosique -a unos 20 kilómetros de la frontera con Petén (Guatemala)- la joven pareja cubana trazaba su futuro. Desde hace mes y medio lo compartían con otro cubano, llamado Fredy que se encontraba en situación irregular en México y al que ayudaron cuando lo conocieron en Tabasco. Desde hace poco tiempo, estaba también su mujer, recién llegada.

El día anterior, Mariam y Manuel Eduardo habían recibido un préstamo de 10 mil dólares, según fuentes consultadas en la investigación periodística realizada por CubaNet. Los intentaron guardar bien. Pensaban viajar a Cancún y establecerse en la ciudad.

El domingo, en el que tomaban el autobús directo hacia el turístico enclave mexicano del estado de Quintana Roo, ellos no salieron. Lo que comenzó a salir poco a poco del cuarto que compartían fue un fuerte olor. Ninguno de los otros inquilinos de la casa de huéspedes en la que se alojaban se inmutó.

Padres de pareja cubana asesinada en México piden ayuda para repatriar sus restos

Asaltados y asesinados brutalmente

Dos cadáveres: arrojados en una colchoneta. Las huellas de los crímenes, borradas.

En la habitación no hay nada: no están sus identificaciones, sus credenciales, sus pasaportes, sus teléfonos.

Sin rastro del dinero, ni del cuchillo con el que se realizaron los crímenes, según datos confirmados a CubaNet por los investigadores de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco. Tampoco se sabe nada de la otra pareja de cubanos que vivía en la recámara, de los que se desconocen las identidades y su paradero. Sólo se sabe que él se llamaba Fredy.

Es martes 12 de noviembre y las autoridades han acudido a este domicilio de la colonia Luis Gómez Zepeda. En esta zona de Tenosique, miles de inmigrantes están de paso hacia su sueño estadounidense o se han quedado estancados por las medidas restrictivas de asilo político de la administración del presidente Donald Trump.

La policía de México recibió, unas tres horas antes, una llamada de alerta de un amigo de la pareja asesinada, que fue contactado desde Cuba por los padres alarmados de Mariam. Cuatro días sin sus noticias, intentando averiguar quién pudiera localizarlos o tener contacto con ellos.

Una cortada mortal en el cuello para la joven. El cuerpo del muchacho tiene una puñalada en el pulmón. Con el fuerte calor y el paso de los días, sus cadáveres han comenzado a descomponerse. Nadie de la llamada “cuartería” escuchó sus gritos de horror y siguió conviviendo con ellos mientras se desangraban.

“No fueron degollados (como se mal informó, incluso en agencias de noticias y medios establecidos, que tomaron la invención de páginas locales sin tener en cuenta el dolor intenso que les produciría a sus familias el saber que murieron de esa manera, cuando era falso)”, afirma a CubaNet el vocero de la Fiscalía, Ricardo Shashiel Rivera Pizarro, tras conocerse las pruebas científicas de los forenses.

“Tampoco estaba embarazada como se publicó (y comenzó a surgir la duda entre sus familiares)”, agrega el funcionario.

Fuente: cubanet.org

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