Tres representantes estadounidenses pidieron a los departamentos de Estado y de Seguridad Nacional investigar a dos hermanas cubanas, residentes en Estados Unidos, quienes habrían organizado y dirigido agresivos actos de repudio contra activistas prodemocracia en la isla.
Las hermanas Jenny Freire Rosabal y Sally Freire Lachicott fueron identificadas por los activistas Joan David González Milanés y Mauri Emilio Dupuy, quienes ahora viven en Miami gracias al programa de refugiados y fueron víctimas del acoso de estas en Camagüey.
Los representantes Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), Mario Diaz-Balart (R-FL) y Frederica Wilson (D-FL) pidieron en una carta al secretario de Estado, John Kerry, y al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, que se investigue el papel de estas dos mujeres en los actos de acoso.
"Aquellos que comenten violaciones de Derechos Humanos contra activistas prodemocracia y de ese modo pisotean los principios democráticos, deben ser llamados a contar e impedidos de entrar a nuestra nación", apuntó Ros-Lehtinen, en nota de prensa.
"Nadie que comenta estos actos atroces de opresión debe ser autorizado a buscar refugio en los estados Unidos", continúa Ros-Lehtinen. "Debemos asegurarnos de que continuamos teniendo una política de cero tolerancia hacia los violadores de derechos humanos".
Las leyes estadounidenses tienen al menos tres disposiciones vigentes que prohíben a violadores de Derechos Humanos y agentes del gobierno de los Castro la entrada a los Estados Unidos. Los representantes piden que se reconsidere el derecho de las hermanas Freire a permanecer en territorio estadounidense.
FUENTE: Martí Noticias