Cuando a los lectores del periódico Juventud Rebelde (JR) se les pidió que enviaran sus comentarios sobre el sistema electoral cubano, presentaron demandas muy claras: el voto directo y secreto para elegir a los más altos representantes del gobierno.
"Sí a la votación directa y secreta de todo el pueblo para la elección de los cargos de Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado. Además se debe reducir la cantidad de mandatos a dos", escribe un lector identificado como Rafael en un foro virtual convocado este jueves por JR para que los lectores pregunten lo que "desea[n] saber sobre el sistema electoral cubano".
El Partido Comunista de Cuba (PCC) acordó en febrero, "la puesta en vigor" de una nueva Ley Electoral entre el 2015 y el 2018, según publicó la prensa oficial sin dar más detalles, y el propio Castro anunció al ser reelecto en el 2013 que ese sería su "último mandato" de cinco años, "con independencia de la fecha en que se perfeccione la Constitución".
Anteriormente, Castro había pedido el establecimiento de un límite de dos mandatos para todos los cargos públicos de alto rango, una medida que requeriría un cambio en la Constitución.
"Que las asambleas del Poder Popular, en todas sus instancias y en la totalidad de sus cargos, estén integradas en un 100% por personas nominadas y electas mediante voto directo y secreto por la población; que los miembros del ejecutivo no puedan ser, al mismo tiempo, miembros del legislativo, que los cargos de Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado sean ocupados por Diputados elegidos mediante el voto mayoritario, directo y secreto de todo el pueblo, que todas las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular sean públicas e íntegramente transmitidas en vivo por radio y televisión a todo el país".
"¿Es mucho pedir?", agregó.
Por su parte otro comentarista nombrado Noel se pregunta "si existe algún mecanismo para medir el desempeño en el cargo del Presidente y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros y si es potestad de la Asamblea Nacional removerlos del cargo aun sin haber finalizado su mandato". Y aclara: "conozco procesos similares en otros países pero aquí nunca he escuchado nada al respecto".
La lista de sugerencias o críticas no termina ahí. Otros participantes se quejan de "irregularidades" en las asambleas de nominación, de no poder asistir a las sesiones de la Asamblea Nacional pese a su carácter público, así como del escaso contacto con los diputados.
"Jamás he tenido la oportunidad de discutir mis preocupaciones sobre la política del país con los diputados que en teoría (y solo en teoría) me representan en la Asamblea. Si esta dinámica no funciona, la democracia se resiente sobremanera porque, ¿cómo un diputado puede representar a sus electores (a mí) si no tiene contacto con ellos (conmigo)", se pregunta Juan Manuel.
Los lectores no pidieron elecciones pluripartidistas, demanda que sí se encuentra dentro de las peticiones de grupos de opositores cubanos y otros miembros de la sociedad civil, que aunque no se definen como opositores, sí querrían ver cambios en la Constitución para permitir las elecciones presidenciales por voto directo y la legalización de otros partidos.
En la reciente Conferencia sobre Estudios Cubanos y Cubanoamericanos celebrada en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), varios panelistas especularon sobre el contenido de esta nueva ley, que podría permitir mayor pluralidad dentro de las filas del PCC o incluso, el bipartidismo.
"Me imagino que van a ampliar el espacio a candidatos sin partido. Anunciar una ley electoral para no hacer ningún cambio concreto, no tiene ningún sentido. Algún cambio harán", señaló Ariel López Lazo, filósofo y profesor en el Miami Dade College, quien se refirió a precedentes en otros procesos de transición, como la perestroika en la antigua Unión Soviética, en la que opositores lograron insertarse en estructuras partidistas comunistas.
"Si Cuba llegara al extremo de reformar el partido único, para democratizarlo, aceptará voces discordantes dentro del mismo partido, como primer paso. Y en un caso extremo, Cuba estaría dispuesta a pasar al bipartidismo", añadió Alexis Jardines, profesor invitado en FIU.
LA RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES
Pero si los lectores querían despejar sus interrogantes, podrían terminar decepcionados de la información brindada por "Anadis Martínez Kessel, Yusleidys Fuentes Puig, Tomás Amarán Díaz, María Esther Bacallao Martínez, Rita María Rial Blanco, Orisel Richars Martínez, Reynaldo Rosado Doselli, José Dos Santos y Noel Marín Díaz, miembros de la Comisión Electoral Nacional (CEN) y de su grupo de supervisores y vocales" que participaron en el foro, según informó JR en su página.
El equipo de "autoridades electorales" respondió a Noel agradeciéndole su participación pero lamentando "no poder responder su inquietud, ya que no es de nuestra competencia".
La respuesta al lector J. Puentes que preguntó si era posible "diseñar al delegado del barrio, que es el primer eslabón de la cadena del sistema electoral, como una figura profesional, con más autoridad legislativa ante los organismos centrales del estado", fue "las Comisiones Electorales organizan, dirigen y validan las elecciones en Cuba; las funciones del delegado son reguladas por la Asamblea Nacional del Poder Popular".
Una respuesta similar obtuvo GCR a su pregunta sobre la elección directa de quienes ostentan los principales puestos de dirección en el país: "En estos momentos se trabaja en la publicación de la modificación de la Ley Electoral y en su momento se realizarán las consultas que correspondan como parte de la política legislativa del país. Es necesario tener en cuenta que a las autoridades electorales les corresponde organizar, dirigir y validar el proceso electoral y a la Asamblea Nacional la función legislativa".
A Braulio, que cuestionó la popularidad del actual sistema electoral, respondieron que "no obstante su criterio, le informamos que el por ciento de asistencia de los electores a las urnas ha sobrepasado el 90% de asistencia a las urnas".
Los medios digitales cubanos han realizado otros foros como este, acerca de temas como las viviendas en Cuba, los servicios de la compañía estatal de telecomunicaciones ETECSA o el sistema tributario, y usualmente monitorean los comentarios para regular las opiniones que allí se vierten. Para comentar en el foro de JR, los lectores debían enviar su correo electrónico, pero hace solo unos años, opiniones como las publicadas en el sitio digital de JR hubieran sido impensables.
Publicado originalmente en: www.elnuevoherald.com
FUENTE: El Nuevo Herald