Plan de Trump para Cuba: presión económica buscaría convertir la isla en un protectorado financiero de EE.UU.
La administración del presidente Donald Trump estaría evaluando una estrategia para Cuba basada en presión económica, aislamiento energético y contactos con figuras del propio sistema político cubano, con el objetivo de forzar una transición que acerque a la isla a la órbita de Washington.
Según fuentes citadas por Bloomberg, el plan no contempla una invasión militar directa, sino un proceso gradual destinado a reconfigurar el poder interno en Cuba y empujar al país hacia una dependencia económica de Estados Unidos, en lo que algunos analistas describen como un posible protectorado económico estadounidense.
El objetivo final sería reemplazar el liderazgo actual y transformar el modelo económico cubano, acercándolo a estructuras más abiertas al capital y la influencia estadounidense.
regimen cubano
Presión económica para forzar cambios en Cuba
De acuerdo con el reporte, Trump pretende utilizar la presión financiera como principal herramienta para debilitar al régimen cubano.
El plan implicaría que Estados Unidos asuma en la práctica el papel que desempeñó la Unión Soviética durante la Guerra Fría, cuando Moscú sostuvo económicamente al gobierno de La Habana hasta el colapso del bloque soviético en 1991.
“Cuba va a caer bastante pronto”, afirmó recientemente Trump durante una entrevista con CNN.
Restricciones energéticas y presión internacional
Desde enero, Washington ha intensificado las medidas de presión contra el régimen cubano.
Entre las acciones citadas se encuentra una cuarentena energética que limita el acceso del gobierno cubano al petróleo, mientras se permite que el sector privado pueda adquirir combustible en determinados escenarios.
También se habrían utilizado amenazas arancelarias para persuadir a México, uno de los últimos proveedores de petróleo de Cuba tras la reducción de los envíos desde Venezuela.
Estas medidas buscan aumentar la presión sobre el aparato estatal cubano sin afectar directamente a actores privados emergentes.
Modelo inspirado en Venezuela
Fuentes cercanas a la Casa Blanca aseguran que Trump observa el reciente cambio político en Venezuela como un posible modelo para Cuba.
Según esa estrategia, Washington habría logrado desplazar del poder a Nicolás Maduro y facilitar posteriormente un gobierno más dispuesto a cooperar con Estados Unidos en la apertura de sectores estratégicos a la inversión extranjera.
El plan para Cuba seguiría una lógica similar: reemplazar al liderazgo actual sin desmontar completamente el sistema político, pero orientando la economía hacia una relación estrecha con Washington.
Contactos con figuras del círculo de poder
Según Bloomberg, funcionarios estadounidenses han mantenido contactos con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante Raúl Castro.
Rodríguez Castro, coronel del Ministerio del Interior cubano, mantiene vínculos con el conglomerado militar que controla sectores clave de la economía de la isla.
Algunas figuras dentro de la administración estadounidense lo consideran un posible interlocutor pragmático capaz de negociar reformas económicas, según una de las fuentes citadas.
En paralelo, el congresista republicano Mario Díaz-Balart confirmó esta semana que Washington mantiene conversaciones con personas cercanas al entorno de Raúl Castro.
El legislador aseguró que el régimen cubano podría no sobrevivir al mandato de Trump, que se extiende hasta enero de 2029.
Una transición negociada, no militar
Aunque en Washington han surgido especulaciones sobre una posible acción militar contra Cuba, personas cercanas al pensamiento de Trump aseguran que esa no es la opción preferida.
La estrategia priorizaría una transición negociada dentro del propio sistema cubano, acompañada de presión económica para acelerar el proceso.
La exfuncionaria del Departamento de Estado Kimberly Breier explicó que el objetivo es evitar escenarios de inestabilidad regional.
“La administración quiere cambios, pero no quiere que sean caóticos ni que provoquen migración masiva”, afirmó.
Crisis económica crea escenario favorable
El plan surge en medio de una de las peores crisis económicas en la historia reciente de Cuba.
La isla enfrenta apagones prolongados, escasez de combustible, inflación y un éxodo migratorio récord.
Estados Unidos ha enviado recientemente 9 millones de dólares en ayuda humanitaria a través de la Iglesia católica, con el objetivo de evitar que esos fondos sean administrados directamente por el gobierno cubano.
Trump afirmó recientemente que el sistema cubano está cerca de su final.
Durante una cumbre regional celebrada en Doral, Florida, el presidente declaró que Cuba está “en sus últimos momentos de vida tal como era”.