La Habana responde con dureza al nuevo golpe de Washington
El régimen cubano reaccionó este jueves con una ofensiva verbal contra el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tras el anuncio de sanciones contra la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET), considerada el corazón del sistema energético de la isla.
Las nuevas medidas fueron anunciadas por Washington bajo la Orden Ejecutiva 14404 impulsada por el presidente Donald Trump, que amplía la presión económica sobre las principales estructuras financieras y estratégicas del régimen cubano.
La respuesta de La Habana no tardó en llegar.
Cossío acusa a EE.UU. de aplicar un “castigo colectivo”
El primero en reaccionar fue el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, quien calificó las sanciones como una acción dirigida contra toda la población cubana.
Bruno Rodríguez eleva el tono contra Marco Rubio
Poco después, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla endureció aún más la respuesta oficial.
El ministro de Relaciones Exteriores vinculó las acciones del secretario de Estado a intereses políticos personales y lanzó duras críticas contra el funcionario estadounidense.
Rodríguez afirmó que Rubio actúa movido por «ambiciones de conquista» y por intereses políticos internos, al tiempo que lo acusó de difundir información falsa sobre la situación cubana.
La diplomática Johana Tablada de la Torre también se sumó a las críticas, acusando a Washington de intentar doblegar a Cuba mediante presiones económicas.
Embed - ESTADOS UNIDOS SANCIONA A CUPET: golpea el corazón energético del régimen cubano
¿Por qué Estados Unidos sancionó a CUPET?
Al anunciar las medidas, Marco Rubio aseguró que la petrolera estatal cubana ha sido utilizada durante años como una herramienta de control político y económico por parte del régimen.
Según el secretario de Estado, los recursos energéticos han servido para sostener estructuras de poder mientras la población enfrenta apagones, escasez de combustible y deterioro de los servicios básicos.
«El régimen ha robado y acaparado el combustible disponible», afirmó Rubio, quien acusó a las autoridades cubanas de priorizar intereses políticos y de seguridad por encima de las necesidades de los ciudadanos.
Las sanciones llegan en el peor momento energético para Cuba
La decisión de Washington coincide con una crisis energética sin precedentes en la isla.
Durante los últimos meses, Cuba ha registrado déficits récord de generación eléctrica, apagones de larga duración y una creciente escasez de combustible que afecta el transporte, la industria y los servicios esenciales.
La situación se agravó tras la reducción de suministros energéticos provenientes del exterior y el deterioro de la infraestructura de generación eléctrica.
Los cortes de energía se han convertido en una constante en gran parte del país, provocando protestas y un creciente malestar social.
CUPET se convierte en el nuevo objetivo de la estrategia de Trump
La sanción contra CUPET representa la segunda gran ofensiva económica bajo la Orden Ejecutiva 14404.
En mayo, Washington había impuesto restricciones contra GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas y considerado uno de los principales pilares económicos del régimen.
Ahora, la inclusión de CUPET amplía el alcance de las medidas hacia el sector energético, uno de los más sensibles para la economía cubana.
También queda bloqueado el acuerdo de combustible con Vanguard Energy
Las sanciones tienen además consecuencias inmediatas sobre proyectos comerciales que involucraban a la empresa estatal cubana.
Entre ellos figura el acuerdo anunciado recientemente por Vanguard Energy, compañía radicada en Coral Gables, para almacenar y distribuir combustible utilizando infraestructura de CUPET.
Con la nueva designación, cualquier operación vinculada a la petrolera estatal queda severamente restringida bajo las leyes estadounidenses.
La confrontación entre Washington y La Habana entra en una nueva fase
La reacción de los principales funcionarios cubanos refleja la importancia estratégica de CUPET para el funcionamiento del régimen.
Mientras Washington sostiene que busca limitar las fuentes de financiamiento de la estructura gubernamental cubana, La Habana insiste en que las sanciones afectan directamente a la población.
La disputa se desarrolla en medio de una crisis económica, energética y social que ha colocado a Cuba en uno de los momentos más complejos de las últimas décadas, con apagones prolongados, escasez de combustible y crecientes tensiones entre ambos gobiernos.