El régimen cubano busca controlar a toda costa al negocio privado y ahora le ordenó a su ejército de inspectores estatales reforzar la ya férrea vigilancia que tiene sobre ellos para que los cuentapropistas no suban los precios tras el reciente aumento del salario mínimo en Cuba.
El cerco sobre la iniciativa privada en Cuba es tal que el régimen les impuso un tope de precios a 51 de sus productos y servicios.
Ahora, por ejemplo, los cuentrapropistas no podrán subir el precio de un refresco más allá de los 15 pesos cubanos. La cerveza hasta 30. Las pizzas hasta siete. Los bocaditos hasta cinco pesos y el del servicio recreativo de los carruseles infantiles no podrá superar los tres pesos cubanos.
FUENTE: Rolando Nápoles / Americateve.com