Rusia vuelve a posicionarse como el principal salvavidas energético de Cuba en medio de una crisis sin precedentes.
El gobierno de Moscú confirmó que continuará suministrando petróleo a la isla, mientras reportes indican que un segundo cargamento de combustible podría llegar en menos de 15 días, reforzando la dependencia de La Habana en plena escalada de tensiones con Estados Unidos.