El histórico deshielo de los lazos entre La Habana y Washington ha despertado esperanzas en el sector petrolero de la Isla, que está abierto a hacer "todo tipo de negocios" con compañías norteamericanas, dijo una funcionaria cubana, reporta La información.
"Que vengan, que estamos listos esperando por ellos, tenemos todo tipo de negocios para ellos", declaró el martes María Yodalis Hernández, vocera de la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo del Centro, filial de la petrolera estatal cubana Cupet.
"Esperamos que esta nueva apertura, que ha comenzado después del día 17 (de diciembre), influya en la industria petrolera" cubana, añadió Hernández, refiriéndose al acercamiento iniciado por ambos países a fines de 2014, que los llevó en julio a restablecer nexos diplomáticos tras medio siglo.
Las compañías estadounidenses tienen prohibido hacer cualquier negocio con Cuba en virtud del embargo impuesto por Washington en 1962 al régimen comunista de la Isla, que ahora el presidente Barack Obama espera levantar.
"Esperamos que ahora, en esta nueva apertura, tengamos la posibilidad de demostrarles que Cuba tiene oportunidades petroleras, y ellos lo saben", porque "estuvieron aquí antes de 1959 y nos exploraron completamente", añadió Hernández durante una visita de corresponsales extranjeros a Matanzas, 110 km al este de La Habana.
Las propiedades de las empresas petroleras estadounidenses en Cuba fueron nacionalizadas por Fidel Castro en 1960, al año siguiente del triunfo de su revolución.
Cuba produce en pozos en tierra y aguas del mar poco profundas unos 25 millones de barriles anuales de petróleo, que representan casi el 50% del consumo nacional. El resto lo importa desde Venezuela con facilidades de pago.
El crudo cubano es básicamente extrapesado y solo puede destinarse a la generación eléctrica y a la producción de cemento, lubricantes y asfalto.
Expertos internacionales estiman que en la zona económica cubana del Golfo de México existen reservas probables de entre 5.000 y 9.000 millones de barriles de crudo, pero las autoridades cubanas afirman que llegarían a 20.000 millones de barriles.
Esta zona de 112.000 km2, que limita con aguas de Estados Unidos y México, ha sido dividida en 59 bloques, 22 de ellos adjudicados en contratos de riesgo con compañías extranjeras.
FUENTE: Diario de Cuba