La dupla mexicana Matías Vuoso-Raúl Jiménez desnudó el lunes el déficit de altura y velocidad que padece la defensa chilena, que sufrió tres goles en contra por segunda vez en la era de Jorge Sampaoli en el empate 3-3 contra México por la segunda fecha del Grupo A de la Copa América.
Vuoso, el argentino nacionalizado mexicano de 33 años, le ganó las espaldas a Gonzalo Jara y Miiko Albornoz promediando el segundo tiempo para quedar mano a mano con Claudio Bravo y decretar el empate con su segundo gol de la noche.
Antes, Jiménez, el delantero de 1,90 metros que venía de anotar un gol en 28 partidos con el Atlético Madrid, cabeceó un tiro de esquina en el corazón del área para doblegar a Bravo.
En Brasil 2014, dos de los últimos tres goles que sufrió la zaga comandada por Gary Medel (1,71m) y Jara (1,78m) sucedieron a la salida de jugadas de pelota parada contra Holanda y la selección local.
"El equipo generó situaciones y desbordó por todos lados. El resultado es muy corto para Chile", dijo el técnico.
En ese sentido, el más perjudicado ha sido Alexis Sánchez, quien ha demostrado en el Arsenal ser más efectivo jugando con un faro de área que no solo se lleve la marca de los centrales, sino que defina las incursiones del "Niño Maravilla" en el área.
El empate contra el Tri dejó furioso a Sampaoli, quien cree que si el árbitro Víctor Carrillo hubiera convalidado los dos goles anulados a Jorge Valdivia y Sánchez habría "cambiado la historia y generado certezas en vez de las dudas que hay ahora".
Los medios locales cuestionan al entrenador por considerar que se preocupa demasiado por el planteo del rival y no lo suficiente por el funcionamiento de un equipo, que a opinión de Vidal y Medel cuenta con la mejor generación de futbolistas que ha dado Chile.
Los jugadores a su vez se muestran fastidiosos por lo que consideran un apoyo insuficiente por parte del público en el Estadio Nacional. "Jugando en casa no es normal que la gente silbe", dijo el capitán Bravo. "Hay muchos ratos de silencio. No es malestar mío, sino que generalizado".
Así las cosas, el duelo del viernes frente a la sorpresiva Bolivia podría matar dos pájaros de un tiro: que la mejor generación chilena comience a jugar como tal para ganar el Grupo A y encender a todo el Estadio Nacional, que en la actualidad muestra las mismas intermitencias que la Roja.
FUENTE: Associated Press

