El acuerdo, vigente hasta el 31 de octubre de 2021, facilita a los cubanos firmar bajo reglas similares a las de jugadores bajo contrato con clubes en Japón, Corea del Sur y Taiwán.
“Durante años, las Grandes Ligas de Béisbol han estado buscando poner fin a la trata de jugadores de béisbol de Cuba por parte de organizaciones criminales al crear una alternativa segura y legal para que esos jugadores firmen con Clubes de las Grandes Ligas”, dijo el comisionado Rob Manfred en un comunicado divulgado el miércoles. “Creemos que este acuerdo logra ese objetivo y permitirá que la próxima generación de jugadores cubanos persiga su sueño sin tener que enfrentar muchas de las dificultades experimentadas por jugadores actuales y ex jugadores cubanos que han jugado en las Grandes Ligas de Béisbol".
Dependiendo de la calidad que muestren los futuros peloteros, el acuerdo podría significar millones de dólares en ingresos para la federación cubana. La organización carece de recursos suficientes y ha atestiguado una declinación en la calidad de sus peloteros e instalaciones durante los años recientes, a medida que el talento emigra al extranjero.