"La historia somos nosotros"
De una cosa no hay duda: Guardiola se siente orgulloso de 'su' City. "En la ida no te dejas llevar, eres tímido, luego cuando pasa tu miedo juegas más libre. Somos nosotros cuando jugamos como sabemos, cuando somos nosotros como equipo. Ahora parezco De Gregori que dice 'La storia siamo noi", aseguró Guardiola en 'Sky'.
Somos nosotros cuando jugamos como sabemos, cuando somos nosotros como equipo. Ahora parezco De Gregori que dice 'La storia siamo noi'
Pep Guardiola, entrenador del Manchester City
Y es que la canción la 'La storia siamo noi' invita a vivir y escribir la historia cada día. Porque la historia, según De Gregori, no son sólo las grandes gestas y los grandes actores del pasado, sino que también la construye la gente común a través de acciones cotidianas. Ésa es la historia que, partido a partido, quiere construir el City.
¿Qué ha cambiado Guardiola?
La fortuna que tuvo el City en los dos goles de De Bruyne y Mahrez -en el primero falló Keylor y en el segundo se abrió la barrera- es la misma que le faltó seguramente en temporadas anteriores para llegar más lejos en Champions. Y es que la línea que separa el éxito del fracaso, llegados a estas instancias, es finísima. La pregunta del millón está clara: ¿qué ha cambiado Guardiola para volver a acariciar una final de Champions 10 años después?
1. De Bruyne de 'falso 9'
Es, seguramente, la novedad táctica que más llame la atención. El fútbol de Guardiola, paradójicamente, no ha terminado de mezclar bien con los arietes más clásicos. De hecho, ante el PSG, dejó en el banquillo a Gabriel Jesus y Agüero. La apuesta por el 'falso 9' es una vieja aspiración. La primera vez que lo hizo, con Messi contra el Real Madrid, no pudo salirle mejor: el Barcelona ganó 2-6 en el Clásico.
"Guardiola cambió el sistema y les dijo a Henry y a Eto'o que jugaran entre lateral y central. Analizando los movimientos de los centrales del Real Madrid, Pep se había dado cuenta que nunca salían a presionar al número nueve de cualquier equipo. La superioridad numérica la hicimos con el falso '9', que venía Messi a incorporarse al medio. Siempre éramos uno más para tener el balón y teníamos superioridad numérica durante todo el partido", recordaba Xavi en 'Take the ball, pass the ball'.
La superioridad numérica la hicimos con el falso '9', que venía Messi a incorporarse al medio. Siempre éramos uno más para tener el balón y teníamos superioridad numérica durante todo el partido
Xavi Hernández, sobre Guardiola y el 'falso 9'
Ese rol lo interpretó magistralmente Cesc en el 4-0 sobre el Santos de Neymar en la final del Mundial de Clubes. "Nos han enseñado que se puede ser ofensivos con un 1-3-7-0", dijo Muricy Ramalho, técnico del Santos. "Ese día fue mi top", admite Guardiola en 'Herr Pep' . "Había tocado techo en cuanto al juego y yo creo que ahí empezó a fraguarse el proceso de su salida", apostilla Martí Perarnau.
Pues bien, Neymar volvió a sufrir esa figura en las 'carnes' de Kevin de Bruyne. Un 'papel', el de 'falso 9', que en el caso del belga es, si cabe, más falso. Apenas llena/ocupa la zona del '9', lo que termina por desquiciar a los centrales ante la ausencia de referencias ofensivas. 'KDB' entra y sale continuamente liberando el espacio para que el resto de mediocampistas/extremos (Mahrez, Bernardo Silva, Gündogan...) también pisen por sorpresa zonas de ataque y remate.
2. La presión, la clave de la remontada
Mucho se habla del juego del Manchester City, pero la remontada del Parque de los Príncipes se cimentó sin balón. La presión adelantada, una de las grandes armas del Barcelona del 'sextete' en la 2008-09, volvió a surtir efecto.
Los 'sky blues' arrinconaron al PSG en su área. Pasaron de jugar 1-4-3-3 a 1-4-4-2, con Bernardo Silva acompañando a De Bruyne en la punta de lanza para bloquear la salida por dentro. Una presión insalvable para el Paris Saint-Germain, que apenas salió de su campo en todo el segundo tiempo.
En la segunda mitad hemos sido más agresivos. Si dejas a Verratti, Paredes o Marquinhos conectar con Neymar estás perdido. Pero les hemos asfixiado
Pep Guardiola, entrenador del Manchester City
"En la segunda mitad hemos sido más agresivos, hemos podido tener el balón y nos llevamos un buen resultado. Ellos trataban de salir, pero no les hemos dejado. Si dejas a Verratti, Paredes o Marquinhos conectar con Neymar estás perdido. Pero les hemos asfixiado", se justificaba Pep tras el partido.
3. Un City menos 'esPeptacular' y más controlador
Cortar los contragolpes rivales se convirtió en una obsesión para Guardiola desde que llegó a la Bundesliga. "La pelota, cuanto más rápido va, más rápido vuelve", repetía una y otra vez. Su respuesta, para frenar esas contras, fue 'inventarse' la figura de Lahm como lateral/interior para cerrar por dentro. Un rol que ahora en el City interpretan Cancelo, Walker y Zinchenko.
Para buena parte de la crítica, este City es menos 'esPeptacular' que el que ganó la Premier a golpe de récord de la 2017-19 y en la 2018-19. Aquel equipo era pura efervescencia: atacaba a tumba abierta y sin red. De ahí sus 100 puntos y 106 goles a favor.
Sin embargo, esa apuesta tan descarada le penalizaba en la Champions. Los "atletas" descosían al City a la contra. En los intercambios de golpes, paradójicamente, siempre acababa perdiendo. Le pasó en eliminatorias repletas de goles contra el Lyon (1-3), contra el Tottenham (4-3 y 0-1), frente al Liverpool (1-2 y 0-3) y contra el Mónaco (5-3 y 1-3).
FUENTE: Marca.es