El astro del Barcelona vio su segunda amarilla del campeonato por una mano en una atropellada jugada, lo que acarreaba una suspensión inmediata de un encuentro. Frustrado por la celosa marca colombiana durante todo el partido, Neymar tuvo un encontronazo con Carlos Bacca después del silbatazo final y el árbitro Enrique Osses le sacó una tarjeta roja.
